El modelo alta velocidad

| Después del error de Elduayen, apareció el aluvión carbonero. Jugando así, pelea el título

 20040503 deportes 200x140

EDWARD PIÑON

Después del grueso error de Federico Elduayen, que a los 21 minutos de juego puso a Cerro en ganancia por 1-0, Peñarol encendió los motores y en base a un ataque súper veloz se llevó por delante al elenco albiceleste. Eso fue, a no dudarlo, lo que le permitió conseguir una justificada goleada.

Con el modelo de alta velocidad que apareció en la cancha gracias al talento y la aceleración futbolística de Carlos Diogo, a la explosión de Sergio Leal y a la contundencia de Carlos Bueno, Peñarol dio vuelta un partido que bien se le pudo complicar como consecuencia de la falla de su arquero en el primer remate al arco que el conjunto de Roland Marcenaro tuvo en la primera mitad.

Pero eso no ocurrió porque los hombres de Diego Aguirre se convirtieron en los propietarios absolutos del encuentro desde el mismo instante que colocaron la pelota en el círculo central para tratar de igualar en el marcador. Bajo la batuta de Diogo, con el buen trabajo en la mitad del terreno de Daniel Pereira y Diego Pérez, quienes se encargaron de borrar de la cancha todo tímido intento de Cerro por buscar la progresión colectiva, el carbonero comenzó a ejercer una presión que progresivamente fue encasillando a su rival en 30 o 40 metros.

Como Cerro no encontró salida e increíblemente apostó al pelotazo, facilitó la tarea de su oponente. Y éste no perdonó. Un gran centro de Diogo y una impecable definición de cabeza de Bueno, puso las cosas en el lugar que merecían estar. Y desde ahí empezó otra historia. Un aluvión ofensivo que chocó contra Jorge Contreras. Lo buscaron Bueno y Leal en forma constante. Pero también aparecieron Diego Pérez, Gabriel Cedrés y hasta el "Cebolla" Rodríguez en posición franca para convertir.

Y aunque el arquero se lució tapando hasta disparos a boca de jarro, tanto desborde por derecha e izquierda y a "300 kilómetros por hora" culminó en la meta que perseguía el carbonero. Cedrés se filtró por la izquierda y gol en bandeja para Bueno, quien definió de zurda y contra el caño derecho de Contreras.

Si antes de eso había un solo equipo en la cancha, lo que pasó después fue lo que se podía prever. Peñarol metió la quinta y el bólido aurinegro se filtró por todos lados. No hubo forma de pararlo. Diogo por derecha y penal que Cedrés transformó en el 3-1. Leal por izquierda, después por derecha y Bueno que la mandó al fondo para el 4-1.

Si bien la goleada pudo ser más abultada, quedó en claro que este modelo "de alta velocidad" es el que le permitirá a Peñarol entrar en la lucha por el título.

El mejor Carlos Bueno

Goleador:

Si hay algo que en el fútbol no admite discusión es que el gol es lo más importante. Por consiguiente, Bueno fue ayer el hombre de la tarde. Es que tres contactos con la red en un mismo partido no es cosa de todos los días, como tampoco es poca cosa que el autor consiga sus conquistas de tres formas diferentes: uno con la cabeza, uno con la pierna izquierda y otro con la pierna derecha. Pero además de sus atributos como goleador, el popular "Charly Good" fue un azote constante para la retaguardia rival y uno de los que colaboró para pasarle por arriba a Cerro.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar