Con un gol de Fernando Torres, España triunfó 1-0, puso de rodillas al tricampeón Alemania en la final de la Eurocopa y ganó su segundo título después de casi tres décadas y media.
Torres anotó a los 33` en el estadio Ernst-Happel de la capital austríaca para darle a España su primera corona en un torneo de magnitud desde la Eurocopa de 1964.
El ajustado marcador no le hizo justicia al mejor equipo del torneo, que uno a uno fue superando los obstáculos y sus propios traumas. Arrancó con una goleada 4-1 a Rusia, la noche que David Villa se convirtió en el primer español en marcar un "hat-trick`` en la Eurocopa.
Le puso broche a la clasificación con la victoria 2-1 a Grecia, reivindicándose de la eliminación en esta instancia hace cuatro años. Por penales 4-2 eliminó al campeón del mundo Italia, a la que nunca pudo vencer en un torneo importante y se sacó el lastre de los cuartos de final. Luego aplastó 3-0 a Rusia y volvió a jugar una final después de 24 años.
JUEGO BONITO. El éxito de España en la Eurocopa demostró, asimismo, que la apuesta por el fútbol ofensivo sigue viva.
A España se le comparaba siempre con Colombia porque son dos equipos con grandes jugadores, con una técnica exquisita, pero que no ganaba nunca nada, al contrario que Brasil, estandarte del `jogo bonito` y al mismo tiempo una máquina de sumar títulos.
Pero España logró la Eurocopa, el mismo día que Brasil celebraba el cincuentenario de la victoria en el Mundial de 1958.
La selección española nunca podrá competir ni en juego, ni en títulos, ni tampoco en número de futbolistas con Brasil, pero por su juego descarado y de ataque puede considerarse un embajador de la "verdeamarelha" en Europa, defendiendo un fútbol ofensivo que esta vez le dio resultados.
Los dirigidos por Luis Aragonés ofrecieron un fútbol descarado y de ataque, recurriendo al contragolpe, con dos puntas rápidos como David Villa y Fernando Torres, lo que hacía que sus rivales no se lanzaran de una forma clara a la ofensiva, sabiendo que la Roja podía sorprenderles desguarecidos en defensa con su veloz circulación.
MEJOR ATAQUE. La selección española dispuso del mejor ataque, con once tantos y varios goleadores diferentes, como David Villa, máximo goleador del torneo con cuatro dianas, Dani Güiza, con dos, Cesc Fábregas, Fernando Torres, Rubén de la Red, Xavi Hernández y David Silva, todos con uno.
Fernando Torres y David Villa fueron los titulares, dejando en el banquillo a Dani Güiza, máximo goleador de la Liga española con 27 tantos, y Sergio García, que fue subcampeón mundial sub 20 en 2003.
Además, el campeón se permitió el lujo de dejar en España al madridista Raúl González y al espanyolista Raúl Tamudo, que no fueron seleccionados.
GRAN MEDIOCAMPO. La superioridad española estuvo basada en un centro del campo de ensueño con tres creadores como Xavi Hernández, Andrés Iniesta y David Silva, protegidos por el trabajo defensivo de Marcos Senna, quien también era capaz de organizar y de rematar a gol.
Esa superpoblación de creadores hizo que Cesc Fábregas, el cerebro del Arsenal, fuera suplente, aunque luego tuvo un papel decisivo, entrando casi siempre hacia los minutos 60 de partido, salvo en la semifinal, donde entró en el 34, y en la final que fue titular, en ambos casos tras la lesión muscular de Villa.
Junto a él, otro centrocampista ofensivo, Santi Cazorla, ofreció frescura y polivalencia cuando entró en las segundas partes de muchos partidos.
La polivalencia de sus jugadores, que en algunos casos disparaban con ambas piernas, permitieron cantidad de variantes ofensivas.
SÓLO AMAGÓ. Alemania, en la que finalmente jugó su capitán Michael Ballack pese a que una molestia en el gemelo derecho lo puso en duda hasta el último momento, arrancó como para devorarse a los españoles, que tal vez por falta de costumbre sintieron el peso de la final en los primeros minutos. Pero los germanos se quedaron sólo en amagues y se produjo la caída de un tremendo gigante.
¡Una "torta" de euros!
España ganó un total de 23 millones de euros. Recibió un "bonus" por las tres victorias en la fase inicial.
David Villa terminó como goleador del torneo
La titularidad del "Guaje" no estaba asegurada en lo previo a la Eurocopa, pero a fuerza de goles se ganó un lugar. Es el primer español en ser goleador en solitario. Hizo cuatro goles.
Sergio Ramos homenajeó a Antonio Puerta
El lateral recibió la medalla de campeón luciendo una remera con la fotografía de Puerta, jugador que integró esta selección y falleció el año pasado tras sufrir un paro cardíaco en un partido.
Las cifras
44 AÑOS hacía que España no ganaba la Eurocopa.
La última vez que la obtuvo fue en 1964.
17 GOLES sumó Fernando Torres con el que le hizo ayer a Alemania. Vistió 54 veces la camiseta de su país y es el máximo anotador.
La gran final
Aragonés pudo haberse quedado
Luis Aragonés dirigió ayer a España por última vez. "Me voy porque no hemos hecho más para que me quede. A mí nadie me dijo nada de seguir. Y decidí que me iba a ir. Ahora no hay marcha atrás", dijo lacónicamente el DT de 69 años y que tiene ahora oportunidad de ir al Fenerbahce de Turquía.
Michael Ballack eterno segundón
El alemán Michael Ballack perdió ayer una nueva final, acentuó su etiqueta de eterno segundón y debe seguir conformándose únicamente con los laureles conseguidos en la Bundesliga. "No es algo que me preocupe ya que títulos en mi carrera he ganado bastantes", dijo sin embargo Ballack.
Peluqueros con mucho trabajo
Tras esta festejada victoria, varios españoles -unos 10.000- deberán cumplir la promesa de raparse. A eso invitaba el portal en Internet del diario Marca tras la clasificación a las semifinales y tuvo una amplia repercusión entre los lectores.
En el Uruguay se celebró en varios lugares
En Uruguay, los españoles se reunieron en diferentes lugares para ver juntos el partidos, tanto en la embajada española en Montevideo, como en la sede del Partido Socialista Obrero Español y demás instituciones sociales y deportivas que nuclean a los inmigrantes del país europeo y sus descendientes.
En España, mientras tanto, multitudes se echaron ayer a las calles para festejar el triunfo ante Alemania. Los gritos de "¡Campeones! ¡Campeones!" y "¡Viva España!", acompañados por los estallidos de petardos, cohetes y bocinazos de los coches, llenaron las plazas y bares del país, donde centenares de miles de españoles se reunieron para seguir el partido de la Roja en pantallas gigantes. "¡España entera, se va de borrachera!", gritaban los aficionados.
En Madrid, por ejemplo, decenas de miles de personas, con banderas rojigualdas y camisetas de su selección, invadieron el centro en un gran ambiente de fiesta, obligando a cortar el tráfico en la capital española.
La larga noche que vivieron muchos españoles será seguida hoy de un recibimiento triunfal para el equipo español, que tiene prevista su llegada a Madrid sobre las 19:30 locales.