El clásico se juega de arco a arco

Se viene otro Cerro-Rampla y sus técnicos lo viven y lo juegan como nunca: "Es el partido que hay que ganar"

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El País

JOSÉ MASTANDREA

El clásico se juega antes, durante y después. Pasa en todos lados. Se vive en la calle, en la gente y obviamente, en los barrios. Pero éste es especial, diferente, se vive, se goza y se sufre en la Villa.

El partido empezó a jugarse. El que mueve es Eduardo Acevedo, el técnico de Cerro. La pelota apunta al arco de enfrente, al de Rampla Juniors. "Este es el partido de la hinchada, el jugador se lo tiene que brindar a la gente... son tres puntos como en cualquier otro partido pero es especial", dice el entrenador albiceleste sin sacar los ojos de la valla rival.

"Recién nos estamos conociendo con los jugadores. Yo tenía conocimiento de Cerro, de cómo jugaba, lo seguía. Y puedo decir que hay plantel para pelear los primeros lugares pero ahora quiero ganarle a Rampla. Ese es el objetivo inmediato. No es lo mismo que ganarle a cualquier equipo que a Rampla. Es el triunfo del y para el hincha", dice convencido Acevedo.

"Es la fiesta del barrio. Y hasta el próximo clásico va a ser el alquile. El que gane va a tener de punto al que pierda. Es así. Siempre fue así", admite el entrenador.

Acevedo confía en sus muchachos. En lo que pueden dar. "Sí, ya tenía conocimiento del potencial de este plantel. Estos jugadores tienen unas condiciones bárbaras. Pueden llegar a lo que quieran. Hay un potencial enorme. Están fogueados, vienen castigados por quita de puntos y suspensiones, eso es vital para endurecerse y hacerse fuerte".

El hoy técnico de Cerro cambió la cara del equipo que había dejado armado Pablo Repetto. "Algo se modificó. Voy a buscar los partidos. Es una característica como técnico: pido más posesión de la pelota y soy más ofensivo. El fútbol es táctica y estrategia. Yo salgo a buscar al rival", admite sin problemas.

No le pesa la presión de la hinchada. Todo lo contrario". Noooo. Es a favor. En Cerro empujan constantemente, es una motivación, es a favor de los hinchas. Y si no preguntate por qué los jugadores de Cerro triunfan en todos lados. Es porque están acostumbrados a jugar bajo presión y eso termina haciendo la diferencia", dice.

Para Acevedo, el empuje y las ganas de sus jugadores, puede resultar fundamental. "Ellos saben del sacrificio que hace el hincha para poder ir a verlos cada fin de semana".

Primer tiempo. Ahora la pelota pasó a la cancha de Rampla Juniors. El que la tiene, es Gustavo Cisneros, el entrenador argentino que se vistió de `Picapiedra`. También le apunta al arco de Cerro.

"Uhhhh ni me diga... Estoy viendo lo que siente la gente…. me lo hacen ver a cada momento. Pero no me asombra: los clásicos son especiales, diferentes a cualquier otro partido. Lo mismo sucede en Argentina", confiesa el técnico de los rojiverdes.

Sabe que tiene una parada durísima. Ram-pla empezó tarde y mal. "El no haber hecho la pretemporada pesa… ¡si ni siquiera iba a competir!. Se arregló todo a último momento y así todo es más difícil, más duro", dice Cisneros.

Cisneros igual asume la responsabilidad. No la elude. "Sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar, no nos sorprendió nada. Que quede claro. Lo que tratamos es suplir las carencias físicas con mucho trabajo y esperando que se den los resultados para afianzarnos", dice el orientador.

"Nos cuesta terminar enteros los noventa minutos, eso está claro. Por eso tenemos que tener los pies sobre la tierra. Hablamos mucho con el plantel de lo que pasó y también de lo que se viene. Este partido nos va a servir a todos como trampolín. Es un clásico y puede determinar la campaña del Clausura, es muy importante. Este equipo tiene mucha lucha, mucha entrega, y eso en este tipo de partidos es fundamental", confiesa Cisneros.

Sabe lo que puede dar su equipo pero también conoce muy bien al rival de turno. "Va a ser un partido duro, como todo clásico. Ellos (no menciona a Cerro) están fuertes, ahora juegan con un doble cinco, tienen delanteros potentes pero estamos trabajando en ello. Siempre estudiamos y planificamos en base al rival. Nosotros tenemos lo nuestro, ya lo demostramos contra River y ese primer tiempo que hicimos contra Peñarol. Nos mató el segundo gol, nos faltó resto físico para levantarlo en el Centenario", dice.

Respecto al duelo del domingo no tiene dudas: "Hay que tener un orden defensivo. Mantener el cero en el arco es clave. Hay que empezar a hacer las cosas bien de atrás para adelante. Pese a no estar diez puntos en lo físico, lo tenemos que sacar adelante", dice Cisneros.

El clásico empezó a jugarse. La pelota fue de arco a arco. Del Tróccoli al Olímpico.

Tres triunfos los separan

Cerro y Rampla Juniors se miden desde 1947 por el Campeonato Uruguayo de Primera División. Albicelestes y rojiverdes son protagonistas del clásico de la Villa con 79 enfrentamientos en total. Cerro ganó en 30 oportunidades, Rampla Juniors venció en 27 ocasiones y empataron los 22 restantes. El último festejo de Cerro en su Estadio `Luis Tróccoli` fue en el Uruguayo 2005. En encuentro correspondiente a la tercera fecha del Torneo Apertura, se impuso por 2 a 1 con tantos convertidos por Gonzalo Fontana (RJ) a los 20`, Diego Godín (C) a los 22` y Franco Parlacino (C) a los 28`. El último antecedente entre ambos, corresponde al encuentro que jugaron en el Estadio Olímpico de los `picapiedras` por el Torneo Apertura 2008, cuando con anotaciones de Pablo Pallante, Claudio Dadomo y Marcelo Palau (en contra), Cerro venció 3 a 0.

A uno le avisaron en el puerto, y al otro le gritan en todas las esquinas

Eduardo Acevedo (49) asumió hace quince días al frente del plantel de Cerro. Sus primeros pasos como entrenador los dio en Sud América en 1996. Después asumió como técnico de la Selección de la Segunda División Profesional (1997-1998), siguió en Deportivo Español de Argentina en 1998, Deportivo Maldonado desde 1999 al 2001 y luego dirigió a Los Tecos de México en dos temporadas: del 2002 al 2004. Hoy es el conductor de los albicelestes y tiene claro lo que le espera este fin de semana.

"El otro día iba con el coche por Paysandú y Río Branco y de otro auto me gritaron: "¡Cerro-Cerrooo ehhhh... el domingo Cerro ehhhh!", cuenta como anécdota y confirma lo que significa el clásico de la Villa.

"Sin dudas esta semana se vive diferente. Por la gente, por lo que nos gritan en la calle a mí y a los jugadores. Es la fiesta del barrio, de un barrio que vive el fútbol intensamente. No sé en cuántos lados es así, tan pasional, tan de vecinos y con tanta historia detrás. Por eso les recalco a los futbolistas que esto es para el hincha. No es el partido de ellos, es el de la gente".

A Gustavo Cisneros (41) la dirección técnica lo atrapó desde siempre. Cuando todavía jugaba, ya se interesaba más que sus compañeros por los aspectos tácticos y estratégicos del equipo. "Una lesión me hizo dejar el fútbol temprano. A los 29 años ya era director técnico", dice con orgullo. Su primer equipo fue Victoriano Arena, luego Sacachispas, Lamadrid y Deportivo Armenio, clubes que peleaban en la Segunda B de la Argentina pero que con él se ubicaron en posiciones de ascenso. Hoy le toca vivir la experiencia internacional. Conocer el fútbol del otro lado del río.

"En muchos aspectos es similar al fútbol argentino. Quizás haya más comodidades, más elementos para trabajar, que sea más profesional el fútbol argentino pero las carencias hacen fuerte a los uruguayos. Uno viendo esas cosas se explica muchas otras. La entrega, la lucha, el amor propio, las ganas", dice.

"Apenas puse un pie en Montevideo me dijeron: mirá que en la quinta fecha tenemos el partido con Cerro. Ese es el partido que hay que ganar. No me dejaron ni bajar de Buquebus cuando ya tenía el clásico en la cabeza", cuenta Cisneros con una sonrisa.

"Estoy viendo todos los días lo que siente la gente. Y eso que recién estamos poniéndonos al día de cómo son las cosas. Pero en Rampla se vive intensamente el partido y así lo asumimos. Sabemos la importancia que tiene y lo valioso que son estos tres puntos. Y no sólo en lo deportivo, en lo social, en lo anímico, en lo que puede repercutir en el futuro de todos nosotros. Los clásicos son especiales, diferentes a cualquier otro partido", admite.

Acevedo de un lado y Cisneros del otro. La Villa en el medio.

La cifra

80 Veces se habrán enfrentado cuando jueguen el clásico del domingo en el `Luis Tróccoli`.

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