Vuelve el fútbol del Torneo Apertura y Peñarol regresa en el Estadio Centenario con una doble misión: enfrentar a Fénix y jugar el último partido oficial, de rigor, previo al clásico, que se disputará el 6 de diciembre, ya que el domingo 29 del corriente la actividad local tendrá otro "impasse" como consecuencia de la realización del balotaje.
En cuanto al primer objetivo que perseguirán los aurinegros esta tarde, que luego del empate cosechado en su último encuentro ante Cerrito no es otro que volver a la senda del triunfo y, por consecuencia, no quedar muy despegados de Nacional y Liverpool, que están al tope en la tabla de posiciones, es claro que Peñarol es favorito ante un rival que no ha cumplido una buena campaña.
Pese a sus altibajos, el equipo grande cuenta con más y mejores figuras individuales que el conjunto de Capurro, pero eso no supone que para el elenco dirigido por Víctor Púa el compromiso va a ser fácil y, menos aún, una mera puesta a punto con miras al clásico.
Esto es; Fénix no anduvo bien, por algo está último en la tabla del Torneo Apertura y también en la del descenso, y también por algo demoró nada más ni nada menos que 10 fechas sin conseguir una victoria, que logró en la que se disputó antes de la inactividad por la disputa del repechaje para el Mundial de Sudáfrica.
Sin embargo, no hay que dejar de lado que los de Capurro -al igual que Peñarol en su momento- cambiaron de entrenador y Julio Ribas, que asumió poco después de haber dejado ese cargo en el conjunto aurinegro, "le está tomando la mano" al equipo y, lo más importante, los futbolistas del cuadro albivioleta están haciendo lo propio con lo que el técnico -de particular estilo- quiere que se haga adentro de la cancha.
Pruebas al canto: en la última fecha, Fénix supo -al fin- lo que es ganar y lo hizo imponiéndose a Danubio por goleada.
Está bien, los de la Curva de Maroñas no han respondido a las expectativas generadas en el comienzo de la temporada e, incluso, en el correr de las primeras etapas del Torneo Apertura, pero tampoco cualquiera le gana por 4 a 1 como lo hizo Fénix hace dos semanas.
Para Peñarol, además, hay una dificultad -o, cuando menos, un detalle- que el propio Víctor Púa reconoce en nota aparte: juega ante un equipo cuyo entrenador conoce las características y la manera de moverse que tiene cada uno de los futbolistas aurinegros, como la palma de su mano.
En definitiva, Peñarol juega otra final, está obligado a ganar y debe hacerlo ante un rival que, con menos poderío futbolístico, por lo apuntado antes en el sentido de que Julio Ribas conoce a su ex equipo como ningún adversario, puede catalogarse como su otro yo, su propia sombra, lo que hará que el cuadro orientado por Púa quizá deba "sudar tinta" para poder salir adelante.
Por lo pronto, como también lo apuntó su entrenador, Peñarol debe mantener el estilo atildado que ha logrado exponer por muchos pasajes, pero también la concentración, que es algo en lo que ha fallado en varias oportunidades.
Esto es, aun jugando en forma aceptable, a veces hasta mejor que sus contrincantes, Peñarol ha tenido descuidos que le resultaron fatales, ya sea en el juego de alto adentro de su área o cuando el oponente lo encara de contraataque. Así que es eso lo que hoy -y siempre, claro- deberá cuidar para seguir manteniendo chance y no despeñarse hacia el medio de la tabla.
En otras palabras: Peñarol, que ha perdido puntos por goles que le metieron en los minutos finales, juega contra Fénix y sus propios fantasmas. Que son, por lo menos, dos: esa falta de concentración y el hecho de que Ribas lo conoce como la palma de su mano.
ATENCIóN A ...
Ruben Olivera
El "Pollo" reaparece como titular tras haber jugado el segundo tiempo contra Cerrito y para los aurinegros será vital comprobar cuál es su nivel en el partido previo al clásico.
Luciano Cardinali
El punta argentino es hombre de área y puede crearle dificultades, y hasta "rebuscárselas", ante una defensa que, pese a sus distintas integraciones, no ha conseguido afirmarse.
La nostalgia juega su partido
Preliminar con glorias de peñarol
El preliminar será entre equipos de jóvenes privados de libertad del Centro Nacional de Rehabilitación, de Old Christians, y ex figuras de Peñarol: Eduardo Pereira, Gerardo Rabajda, Oscar Aguirregaray, Paolo Montero, Jorge Goncalves, Obdulio Trasante, Washington Tais, Pablo Bengoechea, Ruben Paz, Gabriel Cedrés, Diego Aguirre, Jorge Villar, Robert Lima, Edo. Da Silva y Carlos Sánchez.
La historia favorece a los aurinegros
En el marco de la disputa del Uruguayo, Peñarol y Fénix se miden desde 1957, habiéndose enfrentado en 51 ocasiones. Los aurinegros ganaron 38 partidos, Fénix 3 y se registraron 10 empates.
El último antecedente es del Torneo Clausura de 2008, donde Peñarol ganó 2 a 1. Fénix, a su vez, no gana desde 1980, cuando en la primera rueda del Uruguayo también venció 2 a 1.