El Chelsea, vigente campeón de la liga inglesa y ganador de la Copa, pone en juego sus títulos con el arranque de la nueva temporada, con algunas dudas tras cuatro derrotas en partidos de pretemporada, pero con la esperanza de confirmar su rango en el fútbol inglés y europeo.
Por primera vez en mucho tiempo, el equipo acaba de perder cuatro partidos en un breve periodo, justo antes de que este fin de semana empieza la Premier League 2010-2011.
Nadie en el club, ni el técnico italiano Carlo Ancelotti ni los jugadores, quieren preocuparse demasiado, aunque son conscientes que la pretemporada deja algunas dudas sobre la mesa.
Esta semana, el delantero marfileño Didier Drogba reconoció que su equipo no estaba aún preparado y que necesitará como mínimo dos semanas más para estar en plena forma.
Como consecuencia de la mala pretemporada, la presión aumenta día a día, cuando sólo faltan dos días para el partido inaugural contra el West Bromwich Albion, el próximo sábado en Stamford Bridge.
Aunque este equipo recién ascendido no es el Manchester United, que el domingo pasado se impuso al Chelsea en la Community Shield (la Supercopa inglesa), el conjunto que dirige Ancelotti tendrá que mejorar, y mucho, su juego sin fluidez y su defensa.
Por el momento el técnico italiano parece mantener la calma ante la hostilidad, a veces agresividad, de los medios de comunicación ingleses, y asegura que los jugadores que estuvieron en el Mundial de Sudáfrica y luego se fueron de vacaciones todavía no han tenido tiempo de recuperarse.
"No fue una buena fase preparación porque los jugadores no empezaron a jugar juntos. Estamos decepcionados por las derrotas, a nadie le gusta perder, pero ahora queremos mirar hacia adelante. La temporada pasada estuvimos al máximo nivel, no lo podemos hacer mejor", se justifica el italiano.
"Este año puede ser diferente. Podemos conservar el título, pero sobre todo ganar la Liga de Campeones. Es el objetivo del club y el que nos motiva", añade.
A pesar de que se fueron jugadores como los brasileños Deco y Juliano Belletti, el alemán Michael Ballack, el portugués Ricardo Carvalho o el inglés Joe Cole, el plantel de los ´Blues´ sigue siendo, junto al del Manchester United, uno de los mejores del fútbol del país.
El ghanés Michael Essien, lesionado desde el mes de enero y que volverá a jugar esta temporada, está considerado como un nuevo fichaje. Ancelotti podrá contar además con la llegada del israelí Yossi Benayoun y, muy probablemente, con los brasileños Ramires y Neymar, a punto de fichar por el club.
Si Drogba, finalmente operado de un hernia tras años de problemas, vuelve a estar en formar rápidamente, si los mundialistas (Terry, Lampard, A. Cole, Anelka, Lampard) olvidan sus decepciones y si los jóvenes (Kakuta, Matic, Bruma, Borini) dan la talla, el Chelsea lo tiene todo a favor para volver a ganar el título. (AFP)