Gustavo Matosas dejó el buzo de entrenador y en este mes y monedas, se calzó la túnica de cirujano plástico. Llevó el bisturí a fondo para tratar de cambiarle la cara a un Peñarol que estaba arrugado después de tanta derrota.
Los fracasos lo marcaron a fuego. Dejaron secuelas en un rostro acostumbrado a los triunfos y a las alegrías.
Pero a Matosas no le tembló el pulso. Dejó libres a varios futbolistas que para muchos, eran intocables y bajó a otros al plantel de Tercera División.
Llegó dispuesto a hacerle un "lifting" a Peñarol. A rejuvenecerlo, a darle otro espíritu, otra cara.
Hoy, buena parte de ese Peñarol saldrá a escena en la Copa Carlos Gardel en Tacuarembó.
Matosas resolvió darle minutos de fútbol a aquellos jugadores que llegaron en buena forma física. Por eso le dio cabida entre los titulares al recién llegado Gerardo Alcoba y ascendió al juvenil Juan Guardado, de notable campaña en la Tercera División jugando como lateral-volante por izquierda.
También apostó al ida y vuelta de Carlos Díaz en el mediocampo y al buen trato de pelota de Juan Silva Cerón, el volante que llegó del Triestina.
Será el debut para el nigeriano Audú Mohammed y también del colombiano Arnulfo Valentierra, esta vez, como medio-punta y no como enganche, haciéndole compañía a José Franco en ofensiva.
"Prefiero resguardar a los que no tienen fútbol o no están en buena forma física. Armé un equipo diferente", dijo Matosas a Ovación pensando en el debut de esta tarde-noche frente a Quilmes.
No viajó Federico Pérez (sentido) y tampoco lo hicieron Diego Morena y Darío Flores, las últimas dos bajas que Matosas anunció ayer antes de viajar a Tacuarembó.
Juan Castillo sigue sin recibir noticias de River y mientras no lleguen, seguirá custodiando el arco de los aurinegros.
Peñarol juega esta noche y el domingo. El lunes, a las 5 de la madrugada, estará viajando rumbo a Costa Rica para jugar el 1° de agosto con el Saprissa. Mario Álvarez, Arnulfo Valentierra y Fernando "Petete" Correa no integrarán la delegación porque permanecerán en Montevideo haciendo un trabajo físico de fondo.
Lo cierto es que Peñarol deja el anonimato de los amistosos y da la cara ante el gran público. Está en pleno trabajo, está intentando dejar otra imagen. Matosas colgará la túnica de cirujano en el perchero y se pondrá el buzo de entrenador.
El País