Oscar Quartino
Atenas derrotó a Malvín 88 a 80 por la sexta fecha del Torneo Clausura y llegó a cuatro victorias consecutivas con una buena actuación de sus fichas nacionales y del extranjero Darius Rice.
La primera parte fue favorable para las "alas negras", quienes en los 10 minutos iniciales sacaron 16 puntos de ventaja (29-13) gracias a la buena conducción de Gustavo "Panchi" Barrera, quien recuperó el nivel que mostró en las últimas presentaciones de los de Palermo.
Diego Pereyra se mostró activo en ataque y el foráneo Rice realizó un exuberante trabajo ofensivo. Además, Luis "Bicho" Silveira concretó una destacada defensa sobre Emilio Taboada.
El entrenador Pablo López realizó cambios pero no encontró resultados. Lo más débil fue la conducción con una pobre actuación de Fernando Martínez, mientras los internos tampoco gravitaron. El equipo no encontró su nivel de juego.
Sin duda, fue el peor primer tiempo de Malvín en todo el campeonato, que en 20` colocó solamente 28 unidades.
En el complemento, Atenas continuó siendo ampliamente superior, y en 5`20 abrió un margen de 23 puntos (60-37), que a la postre fue la máxima del partido. Empero, el "playero" intentó reaccionar, pero fue controlado por una fuerte defensa impuesta por el técnico Marcelo Signorelli.
Sobre el inicio del último cuarto Malvín logró concretar sus esfuerzos y pudo remontar el resultado que le fue adverso durante todo el partido.
De la mano de Martínez y Taboada se puso 64-71 a falta de 3`30 para el final aprovechando apuros de Atenas, que se quedó sin gol y exageró con los tiros desde el perímetro. Rice y el brasileño Hatila Passos permanecieron demasiado tiempo en el banco.
Por su parte, en el equipo de López comenzaron los desfiles. El Sub 23 Nicolás Borselino, Joaquín Izuibejeres y el virginiano Ja Ja Richards se fueron por quinta falta y el "playero", que había logrado ponerse a siete unidades, perdió todas sus posibilidades.
Con la merecida victoria, el conjunto ateniense, que tuvo en Daruis Rice una gran figura, se colocó en la quinta posición de la tabla. Por el otro lado, Malvín tuvo una noche para el olvido, tanto en lo individual como desde el punto de vista del juego colectivo, que en ningún momento funcionó.