Terroristas

Por primera vez, Pakistán ha admitido que un atentado terrorista cometido en el extranjero, se gestó en su territorio. Concretamente, que los ataques terroristas registrados en Bombay el pasado noviembre, tuvieron una trama complicada, que aunque pasó por otros países, incluyendo España, llega indiscutiblemente hasta Pakistán.

Se anunció la detención de seis miembros de un partido ilegal y el ministro del Interior dijo que se iniciaron acciones legales contra los "cerebros y organizadores" de los ataques que dejaron 173 muertos y 327 heridos en India.

De esta manera se confirma lo que sospechaban las autoridades indias y otros, en cuanto a que Pakistán ha servido y sirve de base a grupos militantes que en ocasiones terminan actuando bajo el amplio paraguas de influencia de la temible Al Qaeda. Los atentados han sido en países diversos y han incluido hasta acciones en el propio territorio paquistaní, como la que en un hotel de Islamabad dejó decenas de muertos y cientos de heridos.

Todo esto forma parte de una realidad de hoy: el mundo sigue sumido en la era del terrorismo y si bien el IRA (Ejército Republicano Irlandés) ordenó a sus seguidores el cese de la "campaña armada" poniendo fin en Irlanda a 36 años de violencia, hoy se comprueba que eso fue la excepción que confirma la regla.

Organizaciones como ETA, las FARC colombianas y la más grande de todas, Al Qaeda, prosiguen su accionar. Si bien ocasionalmente se les asestan golpes que hacen pensar que las dejan mal paradas, luego se recomponen. Por ejemplo, pocos meses atrás en el sudeste de Francia fue atrapado el presunto jefe militar de ETA y el presidente del gobierno español calificó su arresto como "determinante en la lucha contra ETA". Hoy se advierte que aquello fue solo una instancia más en una lucha que será más prolongada y difícil de cuanto cabía esperar.

Cabe congratularse de que Pakistán haya dado pasos decisivos para coartar las operaciones de los terroristas que han elegido su territorio como base. Pero no podemos olvidar que esto es apenas un paso en la larga marcha dirigida a terminar con esa enfermedad de nuestro tiempo llamada terrorismo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar