La Clave
Papelón en la Celac
La Celac es un organismo innecesario, que inventó Brasil para tener un foro donde pudiera ejercer su predominio regional, sin tener que lidiar con España o Estados Unidos, como sucede en la OEA o las Cumbres Iberoamericanas. Pero incluso con ese antecedente, lo que ocurrió en la última reunión, con el avasallamiento agraviante a Argentina y a Paraguay fue un espectáculo lamentable. Casi tanto como la actitud de nuestra política exterior, que se sumó a esa actitud.
Obsesión con Arazatí
Es muy difícil entender la obsesión del nuevo gobierno en contra del proyecto Arazatí. Es sabido que el país precisa una nueva fuente de agua potable. Y este proyecto es el fruto del análisis de la gente más capacitada que hay en el país en la materia. Los argumentos de que el agua del Río de la Plata es salobre, o que pueda contaminar un acuífero, son absurdos. Buenos Aires saca el agua de allí, y el Río de la Plata también está sobre acuíferos. Parece un capricho sin fundamento.
Fiscales y política partidaria
Finalmente, estalló a la luz pública. El conflicto entre la Asociación de Fiscales, y su jerarca, Mónica Ferrero, ha puesto sobre la mesa un choque político que venía hace meses en tono bajo. Lo que sucede en el fondo es que el gobierno presiona para sacar a Ferrero y poner allí a alguien dócil a los deseos del prosecretario de presidencia Jorge Díaz. Y los fiscales agremiados, que se suelen doler cuando se les acusa de operar políticamente, están siendo funcionales a esa estrategia.
Medida absurda y peligrosa
El sindicato de fiscales ha decidido tomar medidas en rechazo a decisiones de la fiscal general. Esto pone al gremio en el centro de un debate político, ya que resultan funcionales a la campaña del oficialismo para minar la autoridad de la jerarca, y forzar el nombramiento de alguien dócil a sus deseos. Más grave que eso, es que perjudican a ciudadanos que están pendientes de definiciones jurídicas clave. Otra muestra de cuánto se ha perdido el sentido común en ese gremio.
A los tiros en el Centro
En pleno Centro de Montevideo, y a plena luz del día, dos malvivientes se enfrascaron a tiros, como si fuera una película del Far West. Este hecho ha generado consternación y pone el foco en las medidas que se supone venía a tomar el nuevo gobierno para enfrentar el problema de la seguridad pública. Es verdad que el gobierno recién asume, pero cuando se escucha al ministro Negro hablar de planes para el 2026, parece que no han percibido la urgencia del momento.
La danza de los cargos
El hecho de que en Uruguay exista la tradición de coparticipación en el Estado, donde todos los partidos asumen roles de dirección con cargos, es una excelente solución democrática. Eso permite a la oposición controlar desde adentro, y tener gente formada para cuando haya alternancia en el poder. Pero el hecho de que estas negociaciones se vuelvan tema informativo constante, potencia esa idea nefasta de que la política es una pugna por cargos. Y eso es muy peligroso.
Señal de alta inquietud
La portada de La Diaria de ayer estuvo dominada por un tema llamativo. Una foto de un puñado de activistas de las llamadas “ollas populares”, intentando escrachar al candidato opositor a la intendencia de Montevideo, Martín Lema. Entender la relevancia de tal hecho para ser la portada de un medio nacional, con todo lo que pasa en el país y el mundo por estas horas, es imposible. A menos que sea por el hecho de que la campaña de Lema va mejor de lo que algunos desearían.
Un problema ignorado
Un interesante informe publicado ayer por este diario, pone énfasis en un problema que se suele ignorar desde las autoridades. Hablamos de los llamados cuidacoches. Más allá de la simpatía y buena onda de algunos exponentes de este oficio, lo que se oculta detrás del mismo es una mendicidad encubierta, cuando no directamente, una extorsión. Se sabe bien cual es la consecuencia de no hacer el aporte correspondiente. Para peor, las autoridades lo legitiman con permisos absurdos.
Arancel versus libertad
En medio del escándalo por los aranceles impuestos por Trump, hay un tema que suele ser omitido por los “expertos”. Se habla mucho de balanza comercial, de equilibrios políticos, de competitividad, pero se suele omitir a la persona. Si un ciudadano quiere consumir un producto, ¿quién le da a un burócrata el derecho a limitarlo por consideraciones elaboradas entre políticos y empresarios prebendarios? Respetar la libertad de la persona evitaría muchos de los problemas de hoy.
Dardos entre aliados
La noticia publicada por Búsqueda suena a amenaza. El intendente Zunino estaría molesto por la polémica en torno a la contratación de la periodista Ana Inés Martínez, y pone sobre la mesa discutir otros casos similares. De manera nada inocente, se difunde allí el sueldo de varios contratos de la IMM que hoy están en comisión, y que paga la intendencia. Muy llamativo el caso de la asesora personal de Cosse, a quien la IMM debe pagar más de 250 mil pesos por mes.
Un ejemplo doloroso
El cierre de la empresa Calcar es el final anunciado de una de las empresas lácteas más importantes del país. Y otra muestra de lo difícil que es generar valor agregado a nuestra producción, en un país con costos laborales tan altos, incluso en el marco de una cooperativa. En medio de esa crisis, algunos dirigentes gremiales de Calcar tiraron munición contra los productores. Otra tontería, similar a lo que ha hecho el gremio de Conaprole. Sin producción, no hay industria.
Narrativa falsa en economía
El nuevo gobierno insiste con dar mensajes contrarios en materia económica. Mientras algunos admiten que se recibió la gestión con cifras mejores que las que dejó el FA en 2019, otros vuelven a empujar la narrativa de que hay “bombas ocultas”, y que la situación sería peor. Mentira. Y la palabra final la tiene el que de verdad se la juega, el inversor que compra bonos e invierte en el país. Que permite tener datos más que positivos. Hasta que Juan Castillo abre la boca, al menos.