La del título es una frase habitual, pero que demanda ciertas precisiones. La primera es que, si uno mira los países del mundo que se consideran “baratos”, no son aquellos donde la gente vive mejor. Eso no quita que Uruguay deba hacer cosas para abaratar el costo de vida. La primera tiene que ver con los impuestos exagerados de ciertas cosas. La segunda, terminar con el capitalismo de amigos de quienes pescan en una pecera gracias a regulaciones y trabas destinadas a favorecerlos.