La noticia de que un guinche de la Intendencia de Montevideo se llevó un vehículo con un niño pequeño dentro, ha generado conmoción. Pero no sorpresa. Es que los montevideanos ya saben que ese servicio municipal se caracteriza por la falta de empatía, cintura, y respeto por el contribuyente. Se llevan los autos sin siquiera avisar, cobran por tiempo de permanencia en el depósito, y tratan a la gente con prepotencia indignante. Las autoridades deberían intervenir.