El episodio de la ocupación por parte de un puñado de estudiantes del IAVA de las instalaciones del liceo, sigue generando controversia. Ahora se escucha un coro de voces sentimentales, encabezadas por el intendente Orsi, que llaman al diálogo y a bajar decibeles a las autoridades. Grave error. Aquí hay por un lado un grupo de intransigentes, que perjudican a miles de compañeros para lograr una victoria simbólica y absurda. Y del otro, un gobierno democrático. No hay equivalencias.