Los salarios medidos en dólares están en el máximo desde el año 2000 en Uruguay. Esto es una noticia muy positiva, ya que implica que los uruguayos son más ricos a nivel global, y pueden acceder de manera más económica a bienes importados. Pero también tiene la negativa de que eso es consecuencia de que somos un país muy caro en dólares, y conspira contra la producción nacional. Una madeja muy difícil de desenredar a la que hay que buscar solución.