Las noticias económicas de los últimos meses son muy positivas para los asalariados en Uruguay. Se confirma un sostenido aumento del salario real, que subió un 4,5% en el año cerrado a octubre. Esto se combina con la fuerte reducción de la inflación, que contra todo pronóstico, sigue cayendo. Se trata del peor impuesto posible, y que daña a los más humildes, como bien muestra lo que pasa en Argentina. La única luz amarilla es la competitividad, que debe ser atendida.