Entre los primeros datos conocidos del censo, se supo que en Uruguay hay 1,4 millones de perros hogareños. Si lo promediamos con la población, más o menos la mitad debería estar en Montevideo. Se estima que un perro de tamaño mediano, como un dálmata o un bulldog, expulsa unos 150 kg de materia fecal al año. Si lo multiplicamos por la cantidad de felices animalitos, vemos por qué Montevideo huele como huele, y caminar por sus calles es la aventura que es.