Paro dañino

Una agresión de un padre a un maestro: un paro general de primaria en Montevideo al día siguiente. La secuencia es lamentable y conocida. Los problemas de violencia que sufre la sociedad no se arreglan con paros, pero esa medida gremial termina perjudicando a todos, y sobre todo a las familias menos pudientes que son las que más necesitan que sus hijos vayan a la escuela. ¿Cuándo tendremos un sindicato de maestros empático con quienes más lo precisan?

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