LA CLAVE
El gobierno estaría impulsando una ley para permitir internar por la fuerza a “adictos” que viven en la calle y corren riesgo de vida. Se trata de la reedición de un camino que ya intentó el expresidente Mujica, y que es muy riesgoso. Ahora bien, la ciudad es generada y mantenida por los ciudadanos. Y los espacios públicos no son lugar para dormir o acampar a consumir drogas. Menos cuando hay en funcionamiento un sistema estatal de refugios. No hacen falta más leyes para hacer cumplir esto tan obvio.