Las lluvias del pasado sábado, devolvieron a Montevideo las imágenes de calles anegadas, contenedores y autos flotantes, y gente nadando por la ciudad. Es la tercera o cuarta vez en pocos meses que se ven imágenes similares. Con una particularidad, esta vez ni siquiera llovió tanto sobre la capital. Apenas 35 mm según datos oficiales. La intendencia insiste en culpar al cambio climático y a factores externos. Algo que suena demasiado a excusa y a incapacidad.