LA CLAVE
Hay señales que vienen del mundo judicial que cada día generan más preocupación. Todo el bochornoso episodio del allanamiento a una radio dejó en evidencia la falta de formación de algunos actores. Pero ahora nos enteramos que una jueza especializada en violencia de género emite videos totalmente fuera de tono y de un feminismo trasnochado y sectario. ¿Alguien cree que esa persona puede decidir con un mínimo de ecuanimidad en una causa? La Suprema Corte debería actuar.