Entre los comentarios al dictamen del fiscal Machado en el caso del pasaporte al supuesto narco Marset, hay algo que ha quedado un poco de lado. Mucho se ha dicho sobre la constatación de que en la entrega del documento no hubo delito. Pero poco respecto a la consideración del funcionario sobre que los ministros habrían mentido al Parlamento. Se trata de una afirmación temeraria, para la cual el fiscal no tiene elementos suficientes, y que excede en mucho su rol.