El tema de los títulos académicos sigue dando que hablar. No terminamos de salir del “affaire” Peña (una injusticia), cuando aparece otro caso: el del Director de Inclusión Social de la Intendencia de Montevideo, que al parecer no es sociólogo, como se le presentaba habitualmente. En el medio, la UdelaR reconoció que no encuentra ningún papel que acredite los estudios de postgrado de Daniel Olesker en Bélgica. ¡Qué obsesión por el “cartoncito”, como decía Lucía Topolansky.