LA CLAVE
La noticia de que el intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez, tenía pendientes de pago una cantidad de multas por exceso de velocidad, es una mala señal política. Umpiérrez es una de las principales caras de renovación del Partido Nacional, y por lo tanto su gestión está permanente bajo la lupa. De propios y extraños. No es justificable que un jerarca comunal haya cometido tantas infracciones, no ya tenerlas pendientes de pago. Es una mala señal, más allá de cualquier explicación.