A raíz del Censo 2023 hubo mucha preocupación por la baja natalidad, algo que ya se conocía hace unos años. Pero no se ha reaccionado con la alarma que se debiera por un dato muy grave acerca de la confirmación del gran saldo migratorio negativo de uruguayos: está en un promedio de unos 8.000 por año, y desde hace varios lustros. Es muy difícil salir adelante con una baja natalidad como la que tenemos y con una emigración de uruguayos jóvenes y capaces tan alta.