La trágica situación que vive Argentina tiene una relevancia particular en Uruguay. Por un lado, permite tener conciencia de las consecuencias de la aplicación de un estatismo exacerbado, y un voluntarismo económico que muchos quisieran ver en Uruguay. Por otro, el ascenso de Milei ha impuesto un tono liberal al debate político y ha forzado a muchos a atender a ideas que por décadas fueron silenciadas. Si las cosas allá más o menos se encaminan, el impacto será relevante.