La muerte de cuatro reclusos tras un incendio en el Comcar es apenas una cuenta más de un rosario espeluznante. Las cárceles uruguayas son una vergüenza nacional y lo han sido con gobiernos de todos los colores. Aunque pocos han empardado el pico trágico del incendio que mató a 12 personas en Rocha hace unos años. El gran problema es que la sociedad en general no quiere aceptar el problema, y no parece dispuesta a volcar los recursos necesarios para solucionar el tema.