Debe ser la mejor noticia que podía recibir el gobierno en el arranque de la recta final electoral. La mayoría de los delitos caen de manera sostenida, y el único que todavía no está por debajo de 2019 son los homicidios. Sin embargo, las estadísticas no deben llevar a engaños ni al autobombo. La sociedad está lejos de percibir esta realidad, que se debe mantener en el tiempo para que tenga impacto social. Salir a “sacar pecho” con la estadística puede jugar en contra del gobierno.