En los últimos meses, y basados en datos muy provisorios del déficit fiscal, la oposición salió a pegar con dureza al gobierno. Revivieron los Vallcorbas, Bergaras y Oddones, diciendo que la situación era casi apocalíptica. La misma gente cuyo gobierno entregó el país tras 15 años de bonanza con 4% de déficit. Los datos recién salidos deben llevar calma a los nerviosos. El déficit cerró el año apenas por encima del 3%, pese a la pandemia, la sequía, etcétera. Hay que buscar otro flanco.