LA CLAVE
La decisión de que a a partir del nuevo inicio de clases, los estudiantes y docentes asintomáticos no deban hacer hisopados ni hacer cuarentena, es muy positiva. La pandemia ya es una realidad cotidiana, y de alguna forma debemos convivir con ella. No es lógico ni razonable seguir haciendo pagar a los niños y jóvenes el precio de una enfermedad que a ellos casi no los afecta. Y que sí provocará daños de largo aliento si no logran tener un proceso educativo y de socialización normal.