El fiscal que investigaba el otorgamiento del pasaporte al supuesto narco Marset archivó la causa. No había posibilidad legal de negar ese documento a un ciudadano uruguayo que estaba en el exterior. Pero los que fogonearon este caso hasta niveles ridículos, desde políticos sin escrúpulos a periodistas sin nivel, insistieron hasta el último minuto. Cosa de justificar la acusación de que este gobierno ha padecido muchos “escándalos”. Que terminan en nada, como este.