La decisión del fiscal Machado de archivar la denuncia por manejos irregulares de fondos en la construcción del Antel Arena es tan polémica como incomprensible. ¿Alguien cree que se puede multiplicar por cuatro el costo de una obra, haciendo todo por contratación directa, sin que haya delito alguno? Pero hay un trasfondo a atender. El peor crimen con el Antel Arena es político más que judicial. Son los votantes los que deben sancionar a quien manejó de esa forma su dinero.