Una de las principales características del discurso de la oposición es su brutal desprecio por los hechos, incluso por los datos comúnmente aceptados emanados de organismos públicos de honradez indiscutible. El relato que pretenden armar, en el que parten de que toda acción de la Coalición Republicana está destinada a perjudicar a la población más vulnerable por cierto que no se lo creen ni ellos, pero lo repiten como un mantra degradando la actividad política y a sí mismos.
Un ejemplo reciente es el absurdo debate que han pretendido instalar respecto a que estamos en peor situación respecto a las personas en situación de calle, cuando claramente las cosas han empezado a mejorar en todo sentido. En primer lugar, porque ha existido un cambio conceptual fundamental, yendo a la raíz del asunto, atacando sus verdade- ras causas y ejecutando nuevos planes. En lugar de ir por soluciones efectistas de nulo impacto, se prefiere ir por el camino más largo pero efectivo, por el que realmente se mejora la situación de las personas que se encuentran en contexto de vulnerabilidad.
Este cambio de enfoque interpreta al ser humano integralmente, procura desarrollar políticas desde la primera infancia donde se ha realizado una fuerte inversión, atender el grave problema de las adicciones que el gobierno anterior desatendió flagrantemente contando con solo 114 camas para internaciones por este tema en todo el país, y en la presente rendición de cuentas se agrega un componente importante para atender los problemas de salud mental.
La gran mayoría de las personas en situación de calle presentan problemas de adicciones y/o de salud mental, por lo que procurar soluciones a estos problemas es fundamental. También lo es dar mayores posibilidades de inserción social a las personas que recuperan la libertad, que pasaron de 19 por día a 26 por día. Debe destacarse en este sentido que se pasó la Dirección Nacional del Liberado al Mides para mejorar la cobertura y desplegar programas específicos, algunos en coordinación con el sector privado que está mostrando excelentes resultados en términos de reinserción laboral.
Se está realizando un esfuerzo extraordinario desde el gobierno por mejorar un problema que no encuentra solución fácil ni definitiva en ningún país del mundo.
En segundo lugar, es especialmente curioso que el Frente Amplio salga a criticar las mediciones que realiza el propio Mides, por cierto más frecuentes que las que realizaban ellos porque procuraban barrer los problemas debajo de la alfombra. En efecto, respecto a las personas en situación de calle, durante 2016 y 2019 existió un crecimiento del 88% y ninguno de los hipócritas políticos de izquierda que hoy se rasgan las vestiduras siquiera comentaban el asunto, en un contexto de crecimiento de la economía, sin pandemia, sequía ni guerras internacionales. Entre 2019 y 2023 es cierto que siguió creciendo el número de personas en situación de calle, en un contexto especialmente difícil en todo el mundo, pero ese crecimiento es cada vez menor, siendo en ese período de 30%. Una de las mentiras difundidas por la oposición es que ese dato se había duplicado, lo que es notoriamente falso.
En tercer lugar, la respuesta a la problemática actual es infinitamente mejor que en el gobierno anterior. Hoy el 100% de las solicitudes de cupos para personas en situación de calle se responden positivamente, con hogares diurnos, no solo para la noche y donde se permite el ingreso de mascotas, cuya negativa anterior era una de las causas por las que muchas veces las personas no concurrían a los refugios. El monto de las transferencias sociales hoy es mayor que en el gobierno anterior -otro cuco que se había agitado- y mejoró el mecanismo para que las personas no desistan de aceptar un trabajo, o decidir aceptarlo en negro, para no perder los planes sociales.
Por otro lado, se está trabajando en la aprobación de una ley de asistencia obligatoria que permita actuar cuando personas a la intemperie tengan problemas de consumo de sustancia que puedan generar riesgo para sí o para terceros, otro componente desatendido por las pasadas administraciones.
En definitiva, desde el nuevo Mides conducido por el ministro Martín Lema se está realizando un esfuerzo extraordinario por mejorar un problema que no encuentra solución fácil ni definitiva en ningún país del mundo. La sensibilidad y la eficacia es claramente mayor en este gobierno de Coalición que en el del Frente Amplio, en que las personas vulnerables eran vistas como mero botín electoral. Revertir un proceso que fue en crecimiento durante 15 años no es fácil, pero notoriamente este Mides está en el buen camino.