¿Hasta cuándo doctor?

Antes de las elecciones brasileñas, los productores uruguayos de arroz se dirigieron a los candidatos presidenciales procurando que en el futuro no se reiteraran las compras del cereal fuera de la región, en la forma ya hecha, lo cual los perjudicaría. Luego, cuando asumió como presidente el actual primer mandatario del país del norte, hubo un compromiso de éste en el sentido de contemplar la situación uruguaya.

Al ver que el tema estaba maduro, ni corto ni perezoso, el doctor Tabaré Vázquez se abocó a adjudicarse la paternidad de cualquier medida brasileña que beneficiara a los arroceros uruguayos.

Pero esta es sólo una de las más recientes acciones tan peculiares del líder izquierdista. Hay más. Por ejemplo, voceó entusiasmado que había sido invitado para ir otra vez a las oficinas centrales del Fondo Monetario Internacional (FMI), por el director gerente, Horst Köhler.

El asunto es que por más que quiera describirlo así, Vázquez es simplemente uno más. Se sabe ahora que Köhler, durante su reciente visita a Uruguay, simplemente invitó a los líderes de los partidos políticos. Es decir, que se refería a todos y no a Vázquez en exclusividad como éste quiso hacer creer.

En cierta forma, son travesuras a las que ya nos tiene habituados el presidente de la coalición de izquierda. Travesuras, de las que a veces uno se pregunta cómo hará para salir bien librado. Y aquí viene otra "hazaña" que hoy importa comentar.

Como se ha percibido, en los últimos tiempos Vázquez se muestra considerablemente entusiasmado con el Mercosur. Al mismo tiempo, sus entusiasmos abrazan el "statu quo" en las empresas públicas, con lo que impulsa fervientemente el referéndum que trata de bloquear la libre asociación de Ancap. La cuestión es que por un lado el frenteamplismo dice que quiere mantener las empresas públicas y sus monopolios tal como están, incluyendo no sólo Ancap sino también las telecomunicaciones y OSE, pero por otro está la hermandad "mercosuriana". Y en el marco del Mercosur, Uruguay, como los demás países que lo forman, se obligó a habilitar la competencia en todos los servicios públicos.

Son temas que van surgiendo al desmenuzar las volteretas que el doctor Vázquez tiene que hacer para tratar de quedar bien con todos. ¿Hasta cuándo continuará?

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