Feriados en fecha

Hoy es feriado porque se movió la conmemoración del desembarco de los 33 Orientales en la Agraciada, que ocurrió en verdad un 19 de abril. Es algo que debemos cambiar: ya hace meses que el presidente de la República fijó este tema como prioritario para la agenda legislativa del Parlamento; y ya sólo quedan dos años para los festejos por los 200 años de la Cruzada Libertadora.

Como es sabido, son solo dos los feriados de fechas patrias que no se corren, es decir, que se conmemoran cada año en la fecha efectiva en que ocurrieron: 18 de julio y 25 de agosto, a los que se suman el natalicio de José Artigas el 19 de junio. Los feriados del 19 de abril y del 18 de mayo (batalla de Las Piedras de 1811) se trasladan en función de conveniencias que se han vinculado siempre a la promoción de un mayor turismo y de una mayor posibilidad de descanso laboral.

Los cambios de fechas patrias se aprobaron en el gobierno de Jorge Batlle, pero fueron los quince años de gobiernos del Frente Amplio que quitaron hondura y valor a las mismas. No hay futruro próspero, sin conocer las raíces históricas.

Como bien ha señalado el presidente, es tiempo de cambiar esta decisión que ya tiene algo más de dos décadas. En efecto, la determinación fue tomada bajo la presidencia de Jorge Batlle, pero fueron los quince años de gobiernos del Frente Amplio (FA) los que quitaron hondura y valor a las fechas patrias. Por un lado, desde la primera presidencia de Vázquez se intentó que el 19 de junio dejara de ser fecha de Artigas, para pasar a ser el día del “nunca más terrorismo”: se sabe cómo terminó la iniciativa, porque la partidización izquierdista hizo incluso que el terrorismo en cuestión fuese sólo el cometido por el Estado en los años 1970 y 1980, y nunca el cometido en democracia por la guerrilla izquierdista iniciada en los años 1960.

Por otro lado, el período de presidencia de Mujica, cultor de la patria grande sudamericana, intentó dejar de lado toda la pompa de la conmemoración de fechas patrias en las que se asentara, justamente, la memoria colectiva en torno a nuestra construcción nacional propia, independiente, de un país diferente y singular con relación a los demás de la región.

Como es sabido, hasta el día de hoy el expresidente insiste con su idea de patria grande, al punto que ha planteado recientemente a las máximas autoridades argentina y brasilera la idea de una bandera común y de un himno, de forma de ir borrando así la identidad nacional de cada uno de nuestros países. Pero no ha de entenderse su iniciativa, como la de Vázquez con relación al 19 de junio, como algo aislado que está por fuera del sentir del FA. Por el contrario, la fecha del 25 de agosto, por ejemplo, tan importante en la gesta independentista nacional, ha ido cambiando en un sentido izquierdista que festeja, ese día, la jornada de su “comité de base”.

Así, prácticamente no hay símbolo vinculado a la Historia nacional que no haya quedado relegado en este afán refundacional de la izquierda cuando estuvo en el poder. Este gobierno ha ido revirtiendo algunos de esos nefastos legados izquierdistas: en materia de simbología comunicacional, por ejemplo, ha quitado del medio aquel sol a medio camino entre el amanecer y el ocaso que era propio de los gobiernos del FA, y ha instalado al sol de la Patria de nuestra bandera con fondo azul en sus comunicaciones visuales. Pero hay más por hacer, y refiere justamente a las fechas patrias.

En primer lugar, porque infelizmente todo este proceso de disolución de nuestra identidad hizo que sean muy pocos entre los ciudadanos más jóvenes del país los que realmente conocen qué es lo que se conmemora en cada 19 de abril, 18 de mayo, 18 de julio o 25 de agosto. En segundo lugar, porque estamos a dos años de la conmemoración del bicentenario de la Cruzada Libertadora, y realmente sería una verdadera vergüenza nacional que dicha fecha tan relevante no se recordara en su día por causa de no haber cambiado una ley que, a todas luces, terminó perjudicando más que favoreciendo a nuestra identidad nacional.

Porque, en definitiva, ¿cuánto hemos perdido en integración nacional, en sentimiento colectivo de formar parte de una misma nación con un futuro común y venturoso, con estas medidas que mueven feriados y pierden el sentido de conmemoración nacional que forja nuestra identidad como país? En este tiempo de mayor globalización internacional importa tener claro de que no hay futuro posible, próspero y bienaventurado, sin conocimiento cabal de las raíces históricas que forman nuestra comunidad nacional.

Hoy, que el feriado móvil impone conmemorar la gesta de los 33 Orientales, es un buen día para insistir en que se debe legislar para volver a recordar las fechas patrias en los días en que ellas efectivamente ocurrieron.

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