El trancazo, el Pit-Cnt y la Policía

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Marzo, mes del referéndum. Cuando faltan tres semanas para la consulta electoral -y luego de una muy larga campaña política que se inició desde el Pit-Cnt en octubre de 2020- nada nuevo ha surgido sobre la Ley de Urgente Consideración.

Ya se encuentra integrada al funcionamiento del país y en general nadie ha protestado por daños o perjuicios a los ciudadanos. Su aplicación ha sido asumida pacífica y naturalmente, sin protestas y con muchos aplausos.

Sí ha servido para confirmar lo que se sospechaba desde un primer momento: 1) la movilización por el referéndum ha sido un simple intento de obstaculizar y molestar al gobierno de pique no más; 2) ha habido un cambio en el protagonismo político de la oposición: el sector que manda hoy es el Pit-Cnt; 3) molesta sobremanera el respaldo que se le da a la Policía en su lucha contra el delito.

Veamos.

1) Este gobierno con Lacalle Pou como Presidente y el respaldo de una Coalición Republicana asumió el 1° de marzo de 2020. La LUC -la gran promesa electoral que se había hecho- quedó aprobada el 8 de julio de 2020. El 6 de octubre de ese mismo año el Pit-Cnt respaldado por la Intersocial y otras yerbas anunció su movilización por un referéndum.

A tres meses de aprobada la ley, una ley que se había manejado intensamente en la campaña electoral, querían liquidarla o por lo menos, 135 de sus artículos. ¿En base a qué? ¿Qué motivos tenía o que daño le había causado? Nada.

El verdadero motivo era molestar al gobierno, trancarlo y no dejarlo gobernar. Que se quedara con su principal propuesta maltrecha y fuera al fracaso aunque eso perjudicara a la enorme mayoría de los ciudadanos. Malos perdedores netos y natos, seguían molestos por su derrota electoral, después de haber cogobernado con el FA durante 15 años.

Esa es la verdad: el referéndum no es contra algunos artículos de la LUC es lisa y directamente contra el gobierno. Es una apuesta al trancazo.

2) El FA ha perdido el manejo de la oposición. La ausencia de sus principales figuras, aquellas que movilizaban fuertemente a la ciudadanía durante muchos años, dejó un vacío imposible de llenar. Ya no está Tabaré Vázquez, mientras que José Mujica y Danilo Astori han optado por pasar a retiro. Ninguno de la nueva generación tiene peso suficiente como para destacarse. Son todos -por el momento al menos- peso pluma.

Eso permitió que el Pit-Cnt asumiera el rol principal. Aquella “sociedad” donde la central de trabajadores era un mero respaldo permanente (y obediente) del FA, que lo nutría muchas veces con figuras que se convertían en legisladores, pasó a ocupar el mando de la oposición. No solo fueron los que promovieron el referéndum, incluso contra muchos artículos de la LUC votados en el Parlamento por los legisladores del Frente Amplio, sino que, paros mediante, asumieron el trabajo de la recolección de firmas. Hubo legisladores frentistas que en un principio protestaron por este desprecio, pero después todos se encolumnaron detrás del Pit-Cnt que presidía Fernando Pereira, el mismo que hoy es el presidente del FA. ¿Casualidad o definitiva absorción y una muestra contundente de la nueva realidad?

3) Al Pit-Cnt y el Frente Amplio siempre les ha molestado la labor policial. Abrazan la cantinela de que los delincuentes son simplemente producto de una sociedad injusta que los empuja hacia el delito, por más que gobernaron el país por 15 años con mayorías parlamentarias permanentes y lo único que lograron fue la multiplicación de los delincuentes y de todos los delitos.

Consideran que lo que sea a favor de la policía es malo para la sociedad y el país. Y, como no podía ser de otra manera, el tema policial es el preferido en esta campaña del referéndum porque les molestan las garantías que allí se establecen para la acción policial. La seguridad fue uno de los factores que determinó la derrota electoral del FA y lo que va haciendo este gobierno al amparo de la LUC muestra claramente que la policía uruguaya está en condiciones de combatir el delito como las mejores.

El referéndum por la LUC catapultó al Pit-Cnt como el grupo líder de la oposición. Obligó al Frente Amplio a sumarse al trancazo por más que habían votado muchos artículos hoy cuestionados y después le nombró a su Presidente.

Durante años se permitió que con total impunidad los agentes del orden fueran prepoteados por los delincuentes y corridos de zonas controladas por narcotraficantes o que se les “prohibiera” la entrada. Ese absurdo fue una de las razones por las que se dispararon los delitos: los policías no podían ir a donde estaban los criminales.

Con la LUC todo eso cambió y no lo decimos nosotros, sino las propias cifras del delito. Porque lo cierto -y así lo entiende la ley- que cuando no hay respeto por la autoridad legal, lo que rige en la calle es la ley de la selva. Los ciudadanos quedan indefensos ante los delincuentes porque quienes tienen el legítimo uso de la fuerza no cumplen su función por falta de respaldo jerárquico o legal.

Así vamos y así llegaremos al domingo 27.

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