El silencio de los fiscales

Hace ya más de un año que se presentó denuncia contra al senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) Charles Carrera por tres cargos que se remontan a la época en que fue Director General de Secretaría del Ministerio del Interior (2012-2017): 1) Ordenar la internación en forma irregular por más de tres años en el Hospital Policial del ciudadano Víctor Hernández (1.252 días exactamente) una persona que quedó parapléjica a fines de 2012 por una bala perdida que, se afirma, salió de una casa vecina del balneario La Paloma, en la que había una fiesta de policías; 2) Ha- ber pagado durante ese período $ 20.000 mensuales en tickets de alimentación que eran destinados a la policía; 3) La atención en el mismo Hospital Policial en forma irregular de su pareja, lo que significó un costo de $ 506.895,65, que en dólares equivaldría a la suma de 26.129,99 de acuerdo al tipo de cambio de la fecha.

Hace ya más de un año que el expediente está paralizado en fiscalía; o si se quiere puede decirse que el expediente tuvo dos movimientos desde que se presentó la denuncia en julio de 2022, tan inocuos como si fueran inexistentes. Ambos ordenados por el exfiscal de la causa, Ricardo Lackner, en los que pidió el reglamento de atención del Hospital Policial y el registro de autoridades de ese centro.

“No hubo nada más”, dijo a El País el senador nacionalista Jorge Gandini, que fue el principal denunciante a nivel judicial y parlamentario por los hechos ocurridos y reconoció que el 11 de noviembre de 2022 prescribió el delito que hirió a Hernández y nadie fue responsable por la bala que lo dejó paralítico.

Actualmente el caso está en manos de la fiscal Silvia Porteiro desde el mes de febrero, pero parece que tampoco le importa mucho la denuncia contra Carrera, porque está con mucho trabajo (más de 150 casos y trabajo “extra” durante la feria judicial menor según el Fiscal de Corte) y hasta ahora no ha ordenado ninguna acción sobre el caso. Tal vez sea cierto o tal vez no le preocupa que estén involucrados senadores de la República, o lo que ocurre con el Hospital Policial…

Días atrás varios senadores expresaron su descontento ante el Fiscal de Corte por las demoras de Fiscalía en torno al caso. La senadora nacionalista Graciela Bianchi expresó que no hubo autocrítica por el Fiscal, sino simplemente que “acá hay causas que van más rápido y otras que van más lento”.

Las denuncias del senador Gandini sobre el caso Carrera, en su época jerarca del Ministerio del Interior, duermen en despachos de fiscalía sin que nadie investigue.

Por su parte desde Cabildo Abierto, Guillermo Domenech insistió en que hay fiscales “politizados” y en este caso concreto todo indica que no hay reconocimiento de la importancia de lo que está en juego y, para dejar las cosas bien claritas, expresó una frase histórica del ambiente judicial: “La Justicia que es lenta, no es Justicia”.

El tema tiene, obviamente, su arista política. Y por eso el propio senador Gandini pidió en la Cámara una comisión investigadora (que fue aprobada). El Frente Amplio no asistió y Carrera tampoco cuando fue invitado, lo que generó la ironía de Gandini: “¿Y qué va a decir, pobre? No tiene un solo frenteamplista que lo vaya a defender. ¿Va a discutir con el tesorero del hospital cuando le presente las 36 órdenes firmadas por él para que se pague 20.000 pesos por mes a Víctor Hernández del fondo de donde salía la plata para las canastas de fin de año de los policías?”.

Uno de los argumentos fundamentales en la entrevista de los legisladores con el Fiscal de Corte fue plantear la necesidad de que se acelere un poco este tema para que no explote durante el próximo año, que es justamente año electoral. Pero la sensación de lo que ocurre -y más si se recuerda que en su momento tuvo mucho protagonismo el programa Santo y Seña de canal 4- es que el tema “quema” en fiscalía y no hay quien atienda la denuncia surgida desde el Poder Legislativo por integrantes de la Cámara Alta que se refieren a otro integrante de la esa cámara.

Aparentemente no es que el tema de fondo sea complicado. Los tres puntos invocados al comenzar este comentario están claramente enunciados. Parece simple, pero todo indica que, por ahora, no hay fiscal que estudie hechos denunciados de apariencia delictiva, abuso de funciones, fraude, corrupción, etc. Aunque ello signifique que “la justicia que es lenta, no es justicia” y quede todo sepultado o prescrito.

Como dijo Francisco de Quevedo: “Cuando hay poca justicia es un peligro tener razón”.

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