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Represa de Casupá

Álvaro Rivadavia | Florida
@|¿Puede una obra para producir agua potable ser compatible con las salvaguardas ambientales y sociales de la CAF?

Un llamado a revisar el proyecto y buscar una alternativa que garantice la seguridad hídrica sin destruir un territorio rural de extraordinario valor ambiental, productivo, social e histórico.

En Uruguay se proyecta una gran represa sobre el arroyo Casupá, en la cuenca del río Santa Lucía, para abastecer de agua potable a la región metropolitana. Nadie discute esa necesidad, pero cuestionamos que deba sacrificarse un territorio cuyo valor productivo, social, cultural y ambiental puede ser irrecuperable.

La obra debe cumplir las Salvaguardas Ambientales y Sociales de la CAF. Surge la pregunta central: ¿puede considerarse sostenible una obra que transforma irreversiblemente este territorio, existiendo alternativas que deberían estudiarse antes de una decisión definitiva?

Un territorio vivo, no un espacio vacío.

La cuenca tiene sesenta y dos mil quinientas hectáreas, casi todas productivas: ganadería como rubro principal, dieciséis mil hectáreas de forestación, agricultura, horticultura y fruticultura con olivares. Involucra a un número muy significativo de familias, y a más de noventa de ellas de forma directa, por la inundación de sus tierras o la pérdida de caminos para trabajar y manejar su ganado.

Compensar económicamente una propiedad no equivale a reconstruir una forma de vida: al fragmentarse las tierras se altera la complementariedad entre potreros, montes, aguadas y caminos que hace viable la ganadería, lo que puede obligar a abandonar una actividad de generaciones.

La obra también modificará caminos, puentes y tendidos eléctricos, y condicionará a tres escuelas rurales públicas por la aparición de brazos del embalse. Una escuela rural es parte de la estructura social de una comunidad, y depende de que existan familias viviendo ahí. Muestra de esa vitalidad es el ómnibus liceal que, hace más de diez años y subsidiado por el municipio y comisiones vecinales, traslada a veintiún estudiantes al Liceo de Villa Rosario, evitando el desarraigo que en otras zonas obliga a las familias a irse. Si esas familias —propietarios y trabajadores rurales— emigran al perder su tierra o su trabajo, se destruye un tejido social hoy excepcional en la campaña ganadera uruguaya.

A eso se suma el patrimonio histórico, arqueológico y cultural, que el propio proyecto reconoce al exigir un Proyecto de Actuación Arqueológica. Una vez inundados esos sitios, la pérdida será permanente.

El costo ambiental tampoco es menor.

El proyecto exige un Plan de Gestión Forestal, uno de Restauración Ecológica y otro de Gestión de Fauna, porque prevé la tala del bosque nativo antes del llenado. Rescatar semillas o animales no equivale a conservar un ecosistema maduro: la restauración mitiga, pero no vuelve reversible una inundación permanente.

La eventual incidencia sísmica en la zona exige además evaluación técnica independiente: la seguridad de la presa debe demostrarse con estudios públicos y actualizados.

No nos oponemos a solucionar el problema del agua.

Queremos agua segura para la región metropolitana, por la vía de menor daño ambiental y social. Antes de inundar este territorio deberían compararse públicamente alternativas considerando seguridad hídrica y sísmica, bosques, tierras productivas, familias, escuelas, patrimonio y costos. No alcanza con que una represa sea técnicamente posible: debe ser la mejor opción para la sociedad, el ambiente y las próximas generaciones.

Un pedido a la CAF y a la comunidad internacional.

Solicitamos a la CAF y a los organismos internacionales que exijan el cumplimiento riguroso de sus salvaguardas: estudios públicos, evaluación independiente de alternativas, auditoría sísmica, análisis del impacto sobre los productores y participación real de las comunidades antes de decisiones irreversibles.

Uruguay necesita agua, pero también conservar sus bosques, comunidades rurales y patrimonio. El desarrollo no debería obligarnos a elegir entre agua potable y ambiente.

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