Jorge Antunes | Montevideo
@|Después de una reunión con el sindicato policial, el Sr. Orsi confirmó que, dentro de sus primeras medidas a tomar en marzo 2025, será la incorporación de 2000 nuevos efectivos a la policía, con el objetivo de desarticular las 50 bandas de narcotráfico y crimen organizado.
Me alegro por esas 2000 personas que van a tener un trabajo genuino y digno de respeto y admiración por su labor en la sociedad.
Ahora bien, permítame analizar esta medida en toda su repercusión:
1. Estos números tan redondos no parecen haber resultado de un análisis técnico profundo y, además, debemos tener en cuenta que estas personas carecen del adiestramiento necesario, por lo que, por un tiempo no podemos exigirles resultados.
En mis años de trabajo siempre he tenido presente que, lo importante no son las horas hombre, lo fundamental es la calidad de esas horas hombres porque, esto es lo que influye directamente en la productividad.
Me aparto un poco del tema y me pregunto, si realmente sus enemigos son el narcotráfico, la delincuencia y la corrupción como resaltó, ¿por qué se amputó la posibilidad de contar con una herramienta fundamental, como era el allanamiento nocturno?
No quiero ser mal pensado ni crear cizaña, pero, ¿no será que este refuerzo tiene como principal objetivo aportarle al sindicato, una visión más acorde a lo que siempre pretendió el Pit-Cnt?
No podemos olvidarnos que cuando este sindicato era presidido por la Sra. Patricia Rodríguez fue muy cuestionado, realizándose incluso, asambleas para discutir si correspondía que perteneciera a esta central.
Este detalle no es nada menor porque, no olvidemos que la policía es una de las pocas instituciones estatales que aún no ha sido infiltrada.
2. Debemos tener claro que, con esta medida, de un plumazo el estado se agranda en 2000 funcionarios más. No es poca cosa si lo agregamos a lo prometido en otras medidas que trataré en próximas notas.
3. Si efectivamente conocen con tanta certeza la existencia de las 50 bandas activas, podemos afirmar que ya tiene media batalla ganada. Sería lógico pensar que, conocen exactamente sus ubicaciones y conformaciones.
La función sería sólo ir por ellos y apresarlos y yo le pregunto, ¿usted no cree que, con la actual dotación y conformación de los distintos departamentos de policía, no se podría dar fin a este flagelo?
Seguramente habría que proveerles más herramienta y más preparación, pero, esto significaría no agrandar el estado innecesariamente.