Ciudadana | Montevideo
@|La violencia no tiene fin en manos de las pandillas, en Haití.
Se piensa otra vez en la vuelta de las Misiones de Paz de la ONU, pero debe ser pedido por los propios haitianos.
Los lamentables hechos sucedidos de abusos en relación a la población civil, es un impedimento. Sin embargo, hay que reconocer que hasta ahora la única forma de asegurar la paz en ese país desgarrado, ha sido la presencia de los Cascos Azules.