JMC | Montevideo
@|El tránsito de Montevideo, donde vivo, es un caos; y la Intendencia recauda en carretilla el dinero de las multas. Ahora, si se maneja tan mal es que hay que enseñar a la gente, hacer campañas, cursos, y un sinfín de cosas para mejorar la conducción.
El objetivo es que no haya multas, lo que sería un buen indicador que se maneja mejor.
Para ello, sería muy importante destinar lo recaudado por multas a ese fin: más personal para controlar, campañas publicitarias, cámaras que detectan el uso de celulares, los cinturones de seguridad, que tengan el control vehicular al día, que tengan todas las luces operativas, que circulen por el carril, que cedan el paso a los peatones, que no se paren sobre el cruce peatonal, que las motos al menos tengan matrícula, que no circulen por la vereda, si son deliverys que la multa vaya a la empresa que los contrató. En fin, la lista es larga.
Hoy ya estamos acostumbrados a que tanto las bicicletas como las motos hacen lo que quieren, desde cruzar con roja, ir a contramano, ir por la vereda y lo que se les ocurra. Entre los conductores intentamos cuidarlos para que no tengan un accidente, a veces sin éxito. Por otro lado, no puede ser que solamente los vehículos particulares sean los controlados y multados; eso marca la división entre los vivos y los giles.
Por eso insisto en que se debe destinar el dinero de las multas para mejorar el tránsito, comprar drones para los controles de la Caminera y, sobre todo, hacer una campaña permanente de educación usando, de ser necesario, los minutos que dispone el gobierno en los medios.
Espero que esta carta sea leída por la Intendencia de Montevideo, Jorge Alfaro de la Unasev, la Policía Caminera y demás Intendencias del país.