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Compañía del gas


@| Un viejo problema sin solución.

En 1974, integré por un tiempo la Gerencia Administrativa de la Comisión Interventora de la Compañía del Gas y Dique Seco de Montevideo, dependiente del Ministerio de Industria.

Esta intervención se debió a que los ingleses (fundadores de la empresa) se retiraron porque el negocio no era rentable. En esa época se fabricaba gas a partir de destilación de carbón.

Como era caro y técnicamente imposible mantener los hornos de destilación (el edificio que estaba a lo largo paralelo a la costa), Ancap instaló una planta de fabricación de gas a partir de un cierto tipo de nafta.
Esa empresa -tampoco rentable- se mantuvo hasta que apareció el gasoducto con Argentina, que prometía conseguir gas natural barato y en cantidades ilimitadas para el consumo de Uruguay, y ahí se negoció la Cía. del Gas con Gas de France, y el dique se le pasó a la Armada Nacional.

Justo es decir que simultáneamente, Ancap desarrolló el envasado de gas licuado en garrafas, y el gobierno subsidió (hasta ahora) su precio, lo cual lo convirtió en el combustible proferido de los hogares.

La operación de Gas de France suponía aprovechar el gas natural más barato y menos contaminante, y expandió su red en Montevideo y parte de Canelones.

Como el gas de Argentina nunca llegó en cantidades y precios convenientes hasta hoy, el gas por cañería no prosperó y esta empresa no fue rentable, por lo que se retiró y pasó a propiedad de Petrobras (seguramente por uno de los tantos acuerdos con el Brasil de PT).

Las condiciones de mercado son las mismas, es decir, la falta de gas natural abundante y barato, y la competencia del gas licuado promovida por el Estado.

Agreguemos el intento fallido de la planta regasificadora, que selló definitivamente el problema.

Conclusión: Montevideo Gas no es rentable, y decide irse del país.
Además, todas estas compañías privadas tuvieron que lidiar con el PIT CNT, que en condiciones normales es difícil, mucho más con empresas no rentables.

Este gobierno retoma (como hace 45 años) la operación del gas de cañería a la espera de que algún empresario privado la asuma. No hay razón para pensar que ahora sea rentable.

En resumen; varios gobiernos han tropezado con la misma piedra (algo parecido a Pluna), y lo siguen haciendo.

La solución (hasta que no aparezca gas natural barato) es que los usuarios pasen sus artefactos a gas licuado (lo cual no es complicado ni caro), y liquidemos la empresa.

Pero los gobiernos administran mal los recursos públicos, y esto parece no tener solución.

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