C.I.981.580-4 | Montevideo
@|Me preocupan mucho los cambios previstos por el gobierno en la Ley de Violencia de Género y generaciones.
Se trata nada más ni nada menos que del sector más vulnerable y expuesto de la sociedad, que son los niños, y algunas veces doblemente cuando se ataca a sus madres.
Puede haber injusticias en algunas acusaciones, pero rompe los ojos que los homicidios ocurren contra mujeres y niños y no al revés.
Los niños son silenciados por todos, no sólo por los agresores sino por la propia familia.
Hace muchos años, una niña de mi familia fue acosada por un sacerdote y cuando intentó decirle a su madre tuvo que contradecirse al ver la mirada de pánico de su madre.
Los niños son conscientes del conflicto que pueden desatar. La justicia debe protegerlos.