El populismo es un cáncer presente en América Latina. Sus líderes carismáticos y las guardias pretorianas que les acompañan alcanzado el poder -su único objetivo- se atornillan a él, y tras empobrecer a los pueblos pasan a reprimirles en medio de los fracasos económicos y sociales que causan. Actualmente están acompañados frecuentemente -además- por el narcotráfico. La Cuba castrista que encuentra en calles, campos y caminos de la isla a personas famélicas sin luz, agua, remedios, ni comida, cuyas protestas se reprimen con palos y cárcel es buque insignia de esta realidad.
Recientemente hay noticias buenas. En Ecuador Daniel Noboa, un empresario agrícola, candidato presidencial republicano viene de derrotar a las huestes “bolivarianas” de Rafael Correa en comicios libres. Y, en la Venezuela del sátrapa Nicolás Maduro -presionado internacionalmente para que respete una próxima convocatoria a elecciones libres- la ingeniera y política liberal María Corina Machado pese a estar “inhabilitada” por el aparato de la tiranía ha sido electa como única candidata presidencial de la oposición. En una votación interna masiva, para ilusión de un pueblo empobrecido que padece además de la miseria y una brutal violación de los derechos humanos, la tragedia de 7.000.000 de exiliados forzados.
En esta realidad se inscribe la actual circunstancia electoral de Argentina cuyas principales alternativas son de conocimiento público. El kirchnerismo, que tiene al arquitecto del desastre económico y social presente, al ministro de economía Sergio Massa como candidato presidencial, ha prevalecido en elección reciente. Lo que Massa ha venido haciendo emitiendo dinero en billetes para comprar votos, alimentando al infinito una inflación que no se sabe a dónde llegará, es incalificable. Los más perjudicados por el alza incontenible de los precios son y serán paradojalmente buena parte de las personas de situación cultural y social más precaria que le votaron.
Juan Domingo Perón decía a sus seguidores: “¡Díganme!: ¿Ustedes alguna vez vieron un dólar?” Lo que viene a colación porque algo que quedó claro es que la corrupción monumental que el mundo entero conoce por la televisión en vivo, que desnuda a la actual administración de Argentina, y la contradicción sobre el tema dólar, claramente no calan en la decisión electoral de los más necesitados. Que entienden por el contrario sin especulaciones de la “platita” que le ponen en el bolsillo y son sensibles a la publicidad engañosa exhibida en los medios de transporte público, que rezaba el candidato Javier Milei quitaría subsidios estatales y los boletos subirían a precios infinitos (recuérdese que hay en Argentina 18 millones de pobres y casi 5 millones de indigentes).
Javier Milei venido de la nada es ya líder de una importante representación parlamentaria. Hacia adelante la sensatez en el lenguaje y la capacidad para unir el empeño con las fuerzas que lideran Mauricio Macri y Patricia Bullrich, es impostergable para un triunfo democrático el próximo 22 de noviembre. Massa, es parte de un gobierno nefasto para los uruguayos y ahora nos da consejos de política internacional. Dice que unidos al kirchnerismo argentino seremos todos más fuertes. Dios nos guarde de estos amigos, que de los enemigos nos cuidamos solos.