Los doctores Fernando Mañé Garzón y Ricardo Pou Ferrari son los autores de una extraordinaria biografía del doctor Juan Bautista Morelli, concretada en una magnífica producción científica, histórica y literaria, luego de un profundo trabajo de investigación volcado en esmerada edición con el agregado de un apéndice documental, índices onomástico y general con interesantísimas notas en cada capítulo, todo lo cual merece el más amplio reconocimiento y aplauso por tan importante contribución para el acabado conocimiento de una brillante personalidad.
Después de recorrer los numerosos caminos por los que transitó Morelli, los autores, con un singular poder de síntesis, expresan que "La medicina uruguaya, después de la generación fundacional que integraron Francisco Antonio Vidal, Gilberto Méndez, Francisco Soca, Joaquín de Salterain y Enrique Pouey, contó con la generación que hemos llamado del 900 integrada entre otros, por Juan Francisco Canessa, Bernardo Etchepare, Alfonso Lamas, Luis Pedro Lenguas, Juan B. Morelli, Luis Morquio, Alfredo Navarro y Américo Ricaldoni. Cada uno de ellos desarrolló una vertiente clínica ejemplar que los hace los iniciadores de disciplinas, escuelas, clínicas diferentes. Uno de ellos no ha merecido hasta hoy un estudio completo de su larga, destacada y original labor: Juan B. Morelli (1868-1947). Es con ese propósito que los autores han elaborado esta detallada biografía, destacando su formación en las ciencias básicas de la medicina (bacteriología, anatomía patológica y fisiología) para luego desarrollar con un espíritu asistencial, docente y de investigación la clínica médica general y luego en particular la tisiología, especialización en la cual ocupa un lugar prominente no sólo nacional sino internacional. Su sólida convicción política así como su firme convicción confesional lo hacen un ejemplo de hombre, de talento, de sabio".
El Dr. Morelli se incorporó al Partido Nacional como convencional y casi de inmediato como médico adjunto del Estado Mayor General, comandado por el coronel Gregorio Lamas, al iniciarse el movimiento revolucionario de Aparicio Saravia en 1904, cuando ya integraba el 13º H. Directorio presidido por Alfonso Lamas y en el cual compartía la secretaría con Jacinto D. Durán. También integró el 14º Directorio y el 16º, 17º, 18º, 21º, 27º, en el que presidió el Honorable, 34º y 35º.
Espíritu filantrópico, con jerarquía científica en las áreas de la medicina y de la docencia, supo moverse en el escenario político con gran dignidad y ética. Siempre en el Partido Nacional y dentro de él en el Herrerismo, ingresó al Senado, banca por Durazno, en 1927, en la 29a. Legislatura. En 1930 y 31 fue presidente del Senado. De 1934 a 1936 fue el 1er. vicepresidente, ocupando igual cargo en 1938 y 1940, en tanto presidió nuevamente el Senado y la Asamblea General en 1939 y en 1941.
Desde esa banca del Senado, que ocupó desde 1927 a 1942, propuso la promoción de la cultura nacional y de la salud pública, entre muchas iniciativas, y en lo de la salud procuró siempre medidas de control, en especial, de la tuberculosis, las enfermedades venéreas y el cáncer.
Al evocar en esta nota el 57º aniversario de su fallecimiento el 31 de diciembre de 1947, tomamos la definición que de Morelli hizo Carlos Roxlo: "El doctor Morelli os explica la historia del cielo como un astrónomo; sabe de las virtudes de los simples como una hechicera del medioevo; maneja el microscopio como si de lo pequeño dependiese su salvación; os cita cuanto nombre eslavo y alemán se lee en las revistas o se escribe en los libros; todas las enfermedades le han costado vigilias a la luz de la lámpara y a todos los dolores ha buscado consuelo, con un ardor en el que se confunden expresamente las piedades y la nunca saciada curiosidad del sabio".
Fuente principal: "Juan B. Morelli en la historia de la medicina uruguaya", por Fernando Mañé Garzón y Ricardo Pou Ferrari, Montevideo, 2004.