¿A qué le llaman producción?

De qué país productivo me hablan, cuando hay más demanda que oferta de empleo en una actividad que crece más que ninguna; y nadie en el gobierno dice una palabra?

Hasta el señor Bush que está completamente ocupado en hacer la guerra, tiene tiempo para atender el asunto:

1) Bush anunció un plan de reducciones impositivas para incentivar el desarrollo del sector informático.

2) Bush le pidió al Congreso que apruebe un aumento en el límite de 65 mil visas por año que desde el 2001 tiene el país para contratar a trabajadores extranjeros. El Presidente quiere ampliar la inmigración con gente preparada en informática; y todos sabemos que el Presidente Bush no actúa movido por la piedad.

3) Bill Gates asegura desde hace tiempo que esa restricción a la entrada de personas calificadas en informática, dificulta la tarea de contratar personal capacitado.

4) Bill Gates plantea la necesidad de reforzar la capacitación en ciencias y matemática en los primeros niveles de la educación estadounidense.

Y ¿qué están haciendo el Presidente Vázquez, el Ministro Brovetto y las autoridades de la enseñanza?

No digo aumentar el gasto público. Ni siquiera digo (en principio) tomar resoluciones. Simplemente pregunto: ¿cómo no salen desde sus altos sitiales y le avisan a los chiquilines?

Hay campañas para avisar peligros juveniles: SIDA, pasta base, tabaco. Pero no hay campaña para avisarle a los navegantes adolescentes que cambió el viento y que se ingresa al primer mundo en el lomo de cualquier ratón (mouse).

Creo que lo más importante en un planeta sacudido por las incertidumbres, la injusticia, la guerra, los desastres naturales y las agresiones, es compensar a los jóvenes mostrándoles las ventajas del progreso que no discrimina por razones geográficas.

En este momento, lo primero que tiene que producir un país, es ingenieros.

Nacen países emergentes en todas partes del mundo y los hombres de la informática tienen pasaporte universal.

¿Por qué será?

Hay que salir del siglo veinte que consideraba analfabeto a quien no sabía leer y escribir. Ahora el analfabetismo que importa es el alfabetismo binario.

Un país pequeño sin montañas ni pingüinos, puede darle una mano al futuro; puede (debe) hacer de la propaganda por la sociedad de la información, una causa nacional.

Un miniplan docente cuesta menos que un Plan de Emergencia y alimenta mucho más.

Se pelea por la celulosa, porque puede multiplicar el campo por dos, sin perder el campo ¡Casi nada! De paso se puede lograr que el ratón gane, sin que la vaca pierda.

¿Cómo no hacen un escándalo gozoso, los prohombres compatriotas, cuando se les da una oportunidad tan extraordinaria?

Muchachos, escuchen bien: nadie que sea joven y disponga de cuatro horas diarias para estudiar, puede tener un futuro bloqueado. No hay bloqueo para la gente que sabe lo que conviene saber.

PRIVILEGIADOS Y POSTERGADOS. Enseñanza gratuita de la informática es lo que están pidiendo miles y miles de muchachos; y eso hay que darles. Y no se admiten excusas.

¿Es tolerable que solo puedan estudiar informática los que tienen dinero o los que viven en una de "las cinco ciudades privilegiadas"

Estimular las virtudes del saber de nuestro tiempo es una cuestión mediática.

Que entren mil ingenieros de la India a EE.UU. es mucho menos importante que la noticia que hace saber: el Presidente de EE.UU. está preocupado por este tema.

Cuando el Presidente Vázquez salió al cruce para aplicar el Convenio Marco y dictó cinco decretos para controlar el tabaquismo, no necesitó gastar un peso. Bastó su actitud decidida y hubo un cambio sustancial en la mentalidad de la población. Estamos viendo resultados muy plausibles.

Habrá que trabajar mucho para que las víctimas del tabaco sean menos, pero se sabe de antemano que esa lucha está ganada.

Reunir el gabinete en Fray Bentos es un puro hecho espectacular y poner la piedra fundamental de una fábrica de celulosa, también. Pero ¡cuánto hacen esos gestos simbólicos, en favor de una causa nacional!

Empieza a ser muy difícil ser uruguayo y no sentir que se está dando una pugna por la soberanía. Ponerse en ambientalista ¡ahora! exige cada vez más explicaciones; y ninguna de ellas resulta satisfactoria. El bloqueo es un medida de guerra y la estamos padeciendo.

Del mismo modo, entender de una vez por todas, que el país está jugado en la cultura de la información, constituye uno de los deberes del cargo.

No puedo explicarme la impenetrabilidad de los viejos, ante la informática.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar