12 de junio. Vueltos al Ejército los doctores Alfonso Lamas y Arturo Lussich luego de dar término a la misión que el Cuartel General les confiara ante el Directorio y los Hospitales, pasan a ocupar sus respectivos cargos de Cirujano Mayor y Médico Divisionario respectivamente y se agradece al Dr. Arturo Berro los servicios prestados durante el tiempo que desempeñó las funciones de Cirujano Mayor.
22 de junio. TUPAMBAE. A las 3 y 15 se ordena que las Divisiones formen en orden cerrado y en línea de combate; a las 3 y 35 se inicia un tiroteo y de inmediato avanzan todas las columnas, desplegándose en guerrillas, con protección y reservas. Era la primera vez que se organizaba tan bien el Ejército para iniciar un combate, desplegado en las quebradas de los campos de Tupambaé y Tarariras. A las 4 y 15 toda la línea del Ejército está en contacto con el enemigo. El fuego ha ido en aumento hasta tomar las preparaciones de una verdadera batalla. El ala izquierda con las Divisiones 1 y 2 y el General Saravia; en el centro, las Divisiones 3, 13, 12 y 14 y el coronel Gregorio Lamas; en el ala derecha, las divisiones 8, 6, 7, 4 y el coronel Juan José Muñoz; Divisiones de Lanceros con las Divisiones 10 y 9; Carretas del Parque-Cañón de Fray Marcos; Gente desarmada con la 11 y Gente desarmada con la 5. Un cañón de la Artillería se cruza con dos cañones del enemigo. Las fuerzas gubernistas son arrolladas en toda la línea. A las 6 cesó el fuego, retirándose del campo conquistado las Divisiones revolucionarias "sin haber sabido nunca quién dio aquella orden y si la hubo, a qué respondió". La División Nº 12 se retiró algunos centenares de metros pero permaneció con el caballo de la rienda y sin acampar.
23 de junio. Amanece con espesa cerrazón. A las 8 y 35 se inicia nuevamente la pelea, haciéndose el fuego de fusilería cada vez más recio. El Coronel Lamas recorre la línea de combate de uno a otro extremo y el General Saravia vigila todos los movimientos. El enemigo cede terreno y se retira a las 12 y 45. Las Divisiones revolucionarias deben hacer lo mismo por falta de municiones. Es una batalla de dos días, que siguió con la persecución al enemigo. Baz Robert, participante de la batalla de Tupambaé, dice que pese a que mucho se ha escrito sobre la misma, algún día debería aclararse el porqué del retiro revolucionario del día 22 del campo conquistado y, además, por qué el Cmte. Nepomuceno Saravia no cumplió la orden de no iniciar la pelea, el día 23, hasta las horas de la tarde.
Este episodio guerrero es uno de los más sangrientos que registra la historia del país dilucidada entre orientales. De la División Nº 1 a la 14, los jefes fueron, respectivamente, Enrique Yarza, Basilio Muñoz, Bernardo G. Berro, Juan José Muñoz, Miguel Aldama, Antonio María Fernández, José F. González, Cicerón Marín, Nepomuceno H. Saravia, Francisco Saravia, Mariano Saravia, Cayetano Gutiérrez, Guillermo García y José Visillac. La "División de Lanceros" fue comandada por Manuel Rivas.
24 de junio. El General Saravia inicia la persecución del ejército de Galarza, con las Divisiones de Basilio Muñoz, de Nepomuceno, Francisco y Mariano Saravia, un escuadrón de la 3a. y otro de la 7a. El ejército gubernista con su jefe Pablo Galarza se retiró hasta Las Pavas.
26 de junio. El Dr. Lamas, por orden del General, pasa al Directorio el siguiente telegrama: "Ejército en marcha. Alfonso Lamas a Aureliano Rodríguez Larreta. Batalla campal reñidísima los días 22 y 23 en Tupambaé. Ejército de Galarza se retira rumbo Nico Pérez perseguido por nuestra vanguardia. Se calculan en 2.300 bajas las sumadas entre ambos ejércitos. Nuestro Ejército entusiasmado".
27 de junio. El coronel Lamas felicita por nota a Saravia por el triunfo en Tupambaé. El Cmte. Aldama derrota en Las Palmas, departamento de Durazno, a un destacamento comandado por los jefes Munilla y Rodríguez, causándole bajas.