Una apuesta al retorno de las ovejas

| Tras plantearle la idea al ministro Gonzalo González, realizarán contactos con los demás eslabones de la cadena

En el siglo pasado la lana era el motor de la economía uruguaya y los lanares eran la máquina que tiraba, lenta, pero constantemente, de la pesada carga económica de los establecimientos agropecuarios, sacándolos adelante. Con la caída de los precios internacionales del textil y con el flagelo que significaba no contar con mercados para colocar la carne ovina, el rubro fue dejándose de lado y los establecimientos se volvieron más vaqueros que ovejeros.

Hoy la oveja resurgió de las tinieblas y volvió pisando fuerte, esta vez para quedarse. La ovinocultura uruguaya quiere volver a jugar en primera, pero se enfrenta a la paradoja de no poder disfrutar de los mejores precios que hoy se pagan por la lana, así como no poder aprovechar la demanda de animales en pie y carne ovina desde el exterior ante la falta de volumen.

"La gran preocupación que tenemos es la recuperación del stock y para eso, el productor tiene que palpar de primera mano que la oveja es rentable y que le sirve el negocio", explicó Alejandro Tedesco, presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). La institución, financiada y gobernada por los productores, pero en la que también se encuentra representado el Poder Ejecutivo y la industria lanera, viene remarcando la necesidad de contar con una Ley Ovina.

UN AO MAS. El actual stock ovino es el más bajo en la historia de la ganadería uruguaya, ya que no supera los 10.700.000 cabezas. "Este año volvería a caer en el entorno de 300.000 cabezas y todo hace pensar que, recién a partir del 2004, comenzaría a recuperarse lentamente en el entorno de 300.000 cabezas anuales", aseguró Tedesco, manejando proyecciones del organismo que preside.

Ese aumento no es suficiente, "deberíamos crecer mucho más y con mayor velocidad para favorecer un rubro que le hace tanto bien al país", insistió.

Para que el stock ovino aumente, son los productores los que tienen que sentir en su bolsillo que la oveja es rentable, "tienen que palparlo a través de la venta de sus dos rubros (carne y lana) y, a la vez, apostar con la oferta forrajera y con distintas tecnologías a tener más corderos que aporten la materia prima".

HERRAMIENTA. Un organismo que agrupa a toda la "familia ovejera" como lo es el Secretariado Uruguayo de la Lana, es la herramienta idónea para fortalecer un rubro que, en la década del 50, aportaba más del 60% de las divisas que el país percibía por concepto de exportaciones (ahora la lana no aporta más del 10% de esas divisas).

"Dentro de las acciones estamos pensando en una Ley Ovina que le brinde a los productores la oportunidad de rehacer el stock", explicó Tedesco. Ya se están dando los primeros pasos para lograr esa legislación, las autoridades del SUL le plantearon la inquietud al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Gonzalo González. Ahora "se está instrumentando una instancia donde los distintos agentes de la producción ovina puedan intercambiar ideas en el marco de un taller".

Argentina (principalmente en la Patagonia), Chile (también en Patagonia Chilena) y Brasil, tienen beneficios destinados a la cría ovina y los productores uruguayos quieren equidad. Hoy el SUL es contratado desde Chile y Brasil para que difunda sus tecnologías, pero en su propio país, donde la tecnología existe y está bien probada, paradójicamente, no se han dado las condiciones necesarias para que la ovinocultura crezca.

MAS CORDEROS. El esfuerzo para recuperar el stock debe hacerlo toda la familia ovejera. "No sirve sólo el esfuerzo de los productores, sino que también están los paquetes tecnológicos que puede aportar el SUL y la industria frigorífica y textil, debe maximizar el esfuerzo de los productores, a través de la búsqueda de mejores mercados para los productos de calidad que se ofrecen". Conseguir más corderos en cada encarnerada (época de servicio), que en Uruguay se realiza en los meses de marzo y abril, es la premisa. "El año pasado se encarneraron 5.400.000 ovejas y quedaron sin servicio 582.000 borregas, que de alguna manera no llegaron al peso necesario", explicó el titular del SUL.

A través de una mejor alimentación, la institución apunta "a preparar las 582.000 borregas que recibirán servicio el año que viene y que sustituirán a parte de las ovejas del rodeo de cría y a las 1.282.000 corderas que las seguirán". Si eso se logra, el stock se recuperará en alrededor de 2 millones de cabezas y, a partir de ahí, se deberá seguir "preñando" la mayor cantidad de vientres posibles.

Para entrar en tema

CAIDA Los 10.700.000 ovinos que hoy tiene el stock uruguayo es el más bajo en la historia de la ganadería del país.

REPOSICION En mayo y abril, época de servicios, se encarneraron 5.400.000 ovejas y quedaron 582.000 borregas que recién podrán ser servidas el año que viene. Si las borregas se incorporan a la majada de cría y se preparan para dar los mismos pasos 1.280.000 corderas, el stock comenzaría recuperarse en el 2004 a razón de 2.000.000 de cabezas anuales.

MERCADOS Hay buenas perspectivas para la lana, la carne ovina y los animales en pie, pero en los campos no existe el volumen suficiente como para aprovechar la buena coyuntura económica de los mercados.

SIN CAMBIOS El Secretariado Uruguayo de la Lana prevé que este año el stock ovino siga cayendo a razón de 300.000 ovinos, confirmando una tendencia que se viene registrando desde hace más de 20 años.

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