La Unión Europea revisó en Bruselas las medidas restrictivas para el transporte y comercio de rumiantes en el bloque a raíz de focos de fiebre catarral ovina, con la ampliación de la zona geográfica de aplicación de las disposiciones y una flexibilización en los movimientos animales.
El Comité para la Alimentación y la Sanidad Animal, formado por expertos de los 25 estados miembros de la Unión Europea, decidió incorporar nuevas zonas de restricción, según un comunicado difundido en Bruselas. Las medidas abarcan ahora a la totalidad de Bélgica y Luxemburgo, la mayor parte de Holanda, así como parte de Alemania y Francia.
Sin embargo, los expertos decidieron flexibilizar los movimientos de rumiantes, que hasta ahora estaban completamente prohibidos en un radio de 150 kilómetros en torno a cada foco. Según decidió el Comité, podrá haber transporte de rumiantes en ese radio de 150 km tras la presentación de certificados de sanidad que establezcan la ausencia de la enfermedad. En cambio, en un radio de 20 km. en torno a un foco, los movimientos quedarán restringidos al traslado de los animales al matadero.