PABLO ANTÚNEZ
Con la misma cantidad de vacas y hectáreas, la producción de leche lleva un aumento de 20% en el ejercicio productivo. Los tambos se tecnifican, mejoran las dietas, invierten y aprovechan los buenos precios del mercado para crecer más.
El 2011 cerró con una producción de leche arriba de 1.850 millones de litros, se lleva un 20% de incremento en lo que va del ejercicio productivo -julio 2011 a julio 2012- y la meta de llegar a producir 2.000 millones de litros está cada vez más cerca y parece cumplible. Lo curioso e histórico es que creció la producción con la misma cantidad de vacas en ordeñe (entre 400.000 y 450.000 cabezas) y en la misma superficie de tierras en producción, con una fuerte competencia de la agricultura.
"Los incentivos para intensificar la producción de leche están muy claritos", aseguró a El País Raúl Leborne, productor de elite y asesor de varios tambos de punta en la lechería uruguaya. "Hay una relación de precios entre la leche y los concentrados que es netamente favorable para producir más. No hay ningún motivo para pensar que esta relación no se vaya a mantener". Según la visión de este empresario, "donde el clima ayude un poquito ya estamos casi en ese volumen y da para pensar que ese no es el techo tampoco".
Por otro lado, la lechería depende hoy de los mercados de afuera que muestran señales de precios firmes. La industria local apuesta a crecer con fuertes inversiones de cara a los próximos años que le permitirán captar la mayor productividad.
"Las señales que recibe hoy el productor lo impulsan a invertir más en base a sistemas de producción más intensivos, donde si bien la producción forrajera es importante, también lo es la producción de granos dentro y fuera del establecimiento, que entra a jugar un rol creciente", sostuvo.
El divorcio entre los granos y las vacas lecheras no existe. El avance de la agricultura granelera genera más comida para las vacas lecheras y el productor puede comprarlos a 200 o 300 kilómetros, mientras que la producción forrajera y las reservas alimenticias a partir de planta entera, las produce en su predio.
"El Uruguay está sometido a una producción de granos cada vez más importante, en función de rotaciones que le aseguren sostenibilidad a la soja u otros cultivos. Ahí la producción de maíz y sorgo, va a tener un papel cada vez más importante. Eso es una buena noticia para los sistemas lecheros y para los engordes de ganado de carne", indicó Leborne.
CAMBIO. El crecimiento de la productividad que se está dando en los tambos uruguayos tiene una explicación sencilla.
"Hubo un cambio tecnológico y un mayor uso de concentrados que mejoraron la dieta del animal y eso posibilitó producir más leche", explicó Martín Lindholm, presidente de la Intergremial de Productores de Leche (IPL).
Hay una mejor performance individual por vaca, pero "eso está sujeto a un nivel tecnológico más dependiente de insumos. Pasa a ser igual de importante el precio de la leche que la variación de los costos de los insumos, como las raciones y los granos", explicó.
Para Lindholm, "estamos dejando un poco de lado lo que era más competitivo para la lechería uruguaya: el pasto. Esa es una luz amarilla".
El presidente de la IPL también ve alcanzable la meta de llegar a los 2.000 millones de litros, pero sostiene que hay que ver si se puede sostener este aumento en la producción de leche, porque implica más de una planta nueva de industrialización por año.
Para Daniel Zorrilla, asesor de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), la tendencia, como se está viendo, "es que el pasto va a representar menos de la mitad de la dieta de la vaca lechera, pero esa mitad es lo que le dará al sistema toda una posibilidad de flexibilización, de mantención de costos bajos". El técnico admitió que Uruguay "no va hacia un sistema pastoril, el clima hace inviable eso, pero tampoco vamos hacia un sistema estabulado como existe en otros países del mundo. Nos vamos a parar en una situación intermedia, donde el pasto represente, menos de la mitad de la dieta, pero será clave para la competitividad del sector lechero".
TecnificaciÓn. Pero más allá de las visiones acerca del tambo que Uruguay explotará a futuro, nadie duda que el camino vendrá de la mano de la tecnificación. En este sentido, por más que se esté haciendo punta, todavía queda mucho camino para crecer.
"Veo a futuro un sector lechero con mayores inversiones tecnológicas para adaptarse a este sistema donde cada vez se maneja mayor cantidad de animales en menor cantidad de superficie. Iremos hacia sistemas más intensivos", auguró Leborne.
"La intensificación también será producto, más que del encarecimiento de la mano de obra, de las dificultades que normalmente aparecen. El tema recursos humanos cada vez está más complejo y eso hace que las empresas incorporen maquinaria que permitan mayores rendimientos de la mano de obra", explicó.
Mientras tanto, el asesor de la ANPL, Daniel Zorrilla aseguró que el desafío de la lechería local "es tratar de crecer ordeñando más vacas". Para eso hay dos salidas. La primera es mejorar los índices reproductivos y la otra es mejorar la rapidez de la recría.
"En la recría de la futura vaca lechera tenemos mucho camino por recorrer. Los campos de recría tienen el gran desafío de mejorar la ganancia diaria de las terneras, mejorar la intensificación y acelerar los procesos para aumentar el rodeo de vacas en ordeñe", admite Zorrilla.
Para Horacio Rodríguez, delegado de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche (CUPL) en el Instituto Nacional de la Leche (Inale), "los tambos van a seguir creciendo por vía de la producción individual y a través de más dotación con mayor uso de raciones. Van a crecer los medianos y grandes, con más litros por vaca y más vacas por hectárea", dijo enfático el productor.
Rodríguez estimó que a nivel de tecnologías nuevas, "hay que investigar mucho en riego. No es razonable que en un país donde llueven 1.200 milímetros al año no se utilice más el riego". A la vez, admitió que el uso de esta herramienta, "trae otros costos para las empresas".
La cifra
2.000 millones de litros de leche en el ejercicio productivo, es la meta fijada por el Inale, en un plazo de 10 años; se llegaría antes.
Remisión 10% arriba
La remisión de leche a planta está 10% por encima en estos primeros días de febrero si se comprara con igual período del año pasado, según aseguró el gerente de remisión de Conaprole, Pedro Battistotti. Se estima que al cierre del ejercicio, -año calendario-, cerrará con 10% arriba. El problema ahora es mantenerse y eso se logra en base a inversiones y más confort para que las vacas produzcan más.