PABLO ANTÚNEZ
En el corto plazo, la oferta de ganado gordo continuará menguando. Las haciendas de campo que salen a venta no son muchas y el engorde de las de invernada en los verdeos de invierno, se vuelve a retrasar.
Hay poco ánimo de compra en el mercado y la oferta de ganado preparado se sigue achicando cada vez más en estos días.
Los operadores consultados por El País estiman que en el corto plazo no crecerá el volumen de haciendas bien terminadas, porque se vuelve a retrasar el engorde de los ganados de verdeo.
Las lluvias obligaron a los productores a sacar a los ganados que tenían en los verdeos ganando kilos y las haciendas se vinieron para atrás, perdiendo peso. Consecuencia: se vuelve a retrasar el engorde.
"Veo poco ánimo de compra en la industria y hay muy poca oferta. Ahora con el retiro de las avenas de los ganados que estaban en engorde -para no perder el piso-, el embudo de oferta de ganados de avena demorará en aparecer", aseguró Ignacio Trigo de la firma Rodeos. Según su visión, los ganados que estaban en las avenas demorarán, por lo menos, "entre diez y 20 días en recuperar los kilos perdidos".
Eso hace que, una buena parte del ganado de avena que estaba comprometido para faena, no sea sacado por los ganaderos al mercado para no perder dinero.
Por su parte, Francisco Cánepa, consignatario de Salto, aseguró que, además de caer como todos los años la oferta de ganado gordo por el invierno, hay un poco de desconcierto a nivel de los productores.
Es que, en el momento en que había mejores perspectivas de precios para la hacienda -escasea la oferta y subirían los valores-, cuando hay que invertirle más dinero en raciones y comida, el mercado local se vio sacudido por una baja de valores. "Se perdió la previsibilidad del negocio", aseguró Cánepa, quien también considera que tiene su peso el anuncio de aumento de impuestos al campo que hizo el gobierno.
"Con un novillo gordo a US$ 3,80 por kilo de carne y una vaca gorda en el eje de US$ 3,60 por kilo de carne, los precios siguen siendo son buenos", consideró el profesional.
Cánepa analizó que más allá de la retracción en la venta y de los problemas climáticos que se puedan dar con las invernadas, "está cambiando la forma de producir".
Para probar su afirmación, aseguró que varios de sus clientes sacaron las vacas de invernada de los verdeos para el campo y en su lugar, están poniendo los terneros, terneras y vaquillonas para aprovechar esa comida.
"No hay interés de engorde, les funciona mejor ganarle kilos en las categorías más chicas, antes de engordar vacas", agregó el consignatario salteño.
La lectura que hace la persona que está engordando vacas, es que con esta baja de precios en el mercado, con el costo de la avena y la ración, "hoy está vendiendo a entre US$ 80 y US$ 90 menos por cabeza que hace un mes atrás". Ahora esperan un revés en el mercado.