Producción ovina uruguaya tiene todo para poder crecer

Apuesta. Producir más calidad para vender a mayor valor

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PABLO ANTÚNEZ

En carne ovina y lanas la demanda sigue superando a la producción y Uruguay tiene oportunidades para crecer en el mercado mundial, a pesar de llegar al 2011 con un stock ovino de alrededor de 7,5 millones de cabezas; el más bajo de todos.

Con el Salón de Conferencias del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) colmado, el Seminario: "La Producción Ovina en los Próximos Años", organizado por la Sociedad de Criadores de Corriedale, mostró que la producción uruguaya tiene mucho para crecer, porque existen tecnologías validadas y probadas y genética ovina de elite. La mano de obra será cada vez más cara y más calificada y el gran desafío es generar un tipo de ovino que siga produciendo calidad y que se adapte a la nueva realidad.

Por el lado de la carne ovina, en el escenario internacional hay una demanda muy firme, porque cayó la producción mundial. Australia y Nueva Zelanda que producían 800.000 toneladas de carne ovina, pasaron a producir 500.000 toneladas -hay un vacío de 300.000 toneladas en la oferta mundial- y Uruguay, que es el tercer productor mundial, apenas está ofreciendo 30.000 toneladas y tiene mucho para crecer.

El stock ovino del país, según la Declaración Jurada de Dicose (que aún no fue divulgada), se estima que se situará en alrededor de 7.5 millones de cabezas, el más bajo de la historia. Pero Uruguay está transitando el mismo camino que sus competidores, con menor producción apuesta a la calidad.

Para el gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), Gabriel Capurro, panelista del seminario, la valorización de la carne ovina que está exportando Uruguay y el arraigo, en el caso de la lana en mercados de alto valor como Italia y Alemania, abren nuevos caminos para crecer.

"La tonelada de carne ovina uruguaya pasó de US$ 2.500 a US$ 4.500 y si uno mira a principio de 2000, el precio de exportación de Uruguay era de US$ 1.500 y hoy es tres veces más", recordó.

En el caso de la lana el escenario es parecido. "También hay una escasez de oferta muy grande en el mercado mundial por la caída de los stocks que concentraban más del 80% de la oferta en el mundo. Los precios en toda esta década estuvieron al alza y en este momento estamos con valores récord. Si bien tuvieron oscilaciones con estas turbulencias que hubo en los mercados financieros, se mantienen en niveles históricamente muy altos", dijo el gerente del SUL.

Para el investigador Fabio Montosi, director del Programa de Producción de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), hay que entender que la producción ovina genera productos para nichos de alto valor.

"El mensaje es que la carne ovina es un producto de elite y pese a las crisis económicas, hay gente en el mundo con mucho poder adquisitivo que está dispuesta a pagar por ese producto diferencial", aseguró.

Montosi recordó que a nivel de la investigación en el país, todavía hay tecnologías para optimizar más la calidad y para poder crecer.

Sin embargo, consideró que "a nivel de nuestros sistemas productivos, todavía no le dimos al ovino el lugar que se merece, siendo que es un producto para un mercado de alto valor".

Desde su punto de vista, "el mercado y la situación de los sistemas de producción en el Uruguay, están marcando que se está alineando y que el viento viene a favor. Estamos en un proceso muy interesante de consolidar al rubro ovino, pero tendremos que modernizarlo, hacerlo más ejecutivo y lo más eficiente posible".

MANO DE OBRA ESCASA. En la ovinicultura del futuro, la ma-no de obra especializada seguirá siendo "escasa y cara", puntualizó. "El gran desafío está en el área de la automatización, la tercerización de los servi- cios y el tipo de ovinos con el que se produzca en los establecimientos para poder seguir apostando a la calidad", añadió Montosi.

También quedó demostrado que hay tecnologías de bajo costo que posibilitarán el crecimiento y que todavía no están siendo aplicadas masivamente por los productores.

De todos modos, hay grandes cambios.

Retienen vientres y buscan producir

Este año podría ser vital para evitar que el stock ovino continúe cayendo. A nivel de la producción, ya hay señales positivas. "Con estos precios los productores están reteniendo vientres y apuntando a producir más corderos. Esa es una señal de que se estaría apostando a producir más ovinos en la medida que estos precios resultan atractivos", reflexionó Gabriel Capurro, gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

"Uruguay vino apostando a la calidad, tanto en carne como en lanas. La oferta de carne ovina de Uruguay tiene un componente muy alto de producción de carne de cordero, que es la carne que más vale", agregó. En lanas, se apuesta permanentemente a la calidad, tanto en el sector productivo en lo que es la esquila, como en el sector industrial". Ese camino posibilita acceder a mercados de mayor valor.

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